Cúrcuma

0

La cúrcuma es una planta herbácea de origen asiático formada por raíces, o tubérculos, de color anaranjado en su interior, largas hojas en un tono verde intenso y, en raras ocasiones, una flor rosada. Debido a sus múltiples beneficios para la salud, su raíz se utiliza en la medicina china, ayurveda e hindú desde hace miles de años, y en una infinidad de remedios caseros para tratar varios males y patologías. Así mismo, su popularidad la ha llevado a formar parte de numerosos cosméticos naturales y a convertirse en una de las especias más empleadas en la gastronomía. No te pierdas este artículo de tuSintoma y descubre todas las propiedades medicinales de la cúrcuma, sus usos principales, dosis recomendada y contraindicaciones.

Composición nutricional de la cúrcuma

  • Proteína.
  • Minerales: hierro, selenio, zinc, magnesio, calcio, sodio y potasio.
  • Hidratos de carbono.
  • Fibra.
  • Vitaminas: vitamina C, vitamina E, vitamina B1, B2, B6 y B12.
  • Flavonoides: betacarotenos.
  • Ácidos: ácidos grasos insaturados, ácidos grasos monoinstaruados, ácidos grasos poliinsaturados, ácidos grasos trans.
  • Antioxidantes.

Propiedades medicinales de la cúrcuma

Además de los valores nutricionales anteriormente mencionados, la cúrcuma está compuesta por curcumina, un tipo de curcuminoide que, en combinación con el resto de elementos, atribuye a esta planta sus propiedades medicinales más conocidas. A continuación, detallamos los beneficios de la cúrcuma para salud, así como sus usos más extendidos:

Usos terapéuticos internos de la cúrcuma

  • El efecto antiinflamatorio de la cúrcuma es el más eficaz y popular de esta planta, debido a su capacidad de reprimir algunas de las sustancias que estimulan el proceso de inflamación de los distintos sistemas del organismo. Por ello, se emplea para tratar casos de artritis reumatoide, túnel carpiano y esclerosis múltiple.
  • Este mismo efecto ayuda a combatir problemas respiratorios, como la bronquitis, o un resfriado común.
  • Gracias a sus propiedades digestivas, favorece la producción de jugo gástrico, ayuda a estimular el flujo biliar y a regular el tránsito intestinal. De esta forma, y debido también a sus propiedades astringentes, es un remedio natural excelente para tratar problemas gastrointestinales, diarrea, casos de acidez estomacal o gastritis.
  • Impide la proliferación de las bacterias, hongos y virus, y favorece su eliminación, por lo que también presenta importantes propiedades antimicrobianas y antibacterianas.
  • Mejora la función hepática gracias a los antioxidantes que la componen y a sus propiedades depurativas, que ayudan a limpiar tanto el hígado como los riñones. De esta forma, se usa para combatir y prevenir afecciones relacionadas con este órgano, como la cirrosis hepática o el hígado graso.
  • Activa el sistema nervioso y combate trastornos como el estrés, la ansiedad o la depresión.
  • Fortalece el sistema inmunitario.
  • Regula los niveles de azúcar e insulina en sangre, ayuda a mantener el equilibrio de los triglicéricos y previene la diabetes.
  • También son conocidas sus propiedades anticancerígenas, capaces de reducir y regular síntomas típicos de esta enfermedad como la bajada de ánimo o la fatiga, y de aminorar la expansión y crecimiento del tumor.

Usos terapéuticos externos de la cúrcuma

  • Ayuda a tratar las quemaduras solares y otras heridas debido a sus propiedades cicatrizantes.
  • Por sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias, combate patologías de la piel como la psoriasis, o eccemas. Así mismo, la mantiene suave y tersa.
  • Gracias a las propiedades antioxidantes, astringentes y antibacterianas mencionadas, la cúrcuma se usa en lociones y cremas faciales especiales para piel grasa, puesto que combate las impurezas y controla la producción de sebo.
  • Alivia los síntomas de afecciones del cuero cabelludo, como la dermatitis seborreica o la caspa, por su capacidad de estimular la circulación sanguínea y el crecimiento del cabello.

Propiedades de la cúrcuma para perder peso

Gracias a la curcumina que la compone, la cúrcuma reduce la división de las células de grasa y, por ende, impide la formación de tejido graso. Así mismo, su capacidad de regular los niveles de azúcar en sangre, mantener a raya a los triglicéridos y reducir el colesterol malo, convierten a esta especia en una magnífica aliada a la hora de adelgazar. Por otro lado, cuenta con compuestos activos que permiten descomponer la grasa acumulada en el organismo, favoreciendo la eliminación de los kilos de más y manteniendo el peso idóneo.

Para perder peso con cúrcuma, se puede incluir una cucharadita de su versión en polvo en aquellas recetas bajas en calorías, o se puede elaborar un té.

Té de cúrcuma

Para preparar el té de cúrcuma para adelgazar, se deben reunir los siguientes ingredientes:

  • 2 tazas de agua
  • 1 cucharadita de cúrcuma

Elaboración:

  1. Pon a hervir el agua.
  2. Cuando alcance el punto de ebullición, incorpora la cúrcuma y deja que se cocine durante 10 minutos.
  3. Para potenciar su efecto adelgazante, puedes incluir una rodaja de jengibre fresco y unas gotas de zumo de limón.

Se recomienda consumir el té de cúrcuma a lo largo del día, siendo lo ideal a primera hora de la mañana y antes de cada comida, sin exceder la dosis máxima diaria de tres tazas. Por otro lado, se debe combinar con una dieta equilibrada y la realización de ejercicio.

Cómo tomar cúrcuma y dosis recomendada

Como has podido comprobar, la forma más común en la que se consume la cúrcuma es en polvo, puesto que permite utilizarse para condimentar las comidas y elaborar infusiones. No obstante, no es la única, y también podemos adquirir la raíz fresca para triturarla nosotros mismos.

Para utilizar esta especia en la cocina, bastará con incluir una cucharadita al final de la cocción para evitar perder sus propiedades. En este sentido, cabe destacar que la dosis diaria recomendada de cúrcuma se encuentra entre los 2 y los 6 gramos.

Contraindicaciones

A pesar de las múltiples propiedades medicinales de la cúrcuma, es fundamental consultar con un médico o nutricionista antes de consumirla a modo de terapia natural. Así mismo, existe una serie de casos en los que su consumo está totalmente contraindicado:

  • En mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.
  • En niños y adolescentes.
  • En personas que presenten cálculos biliares o renales.
  • En personas que vayan a someterse en un periodo corto de tiempo a una cirugía, por sus efectos anticoagulantes.
  • En personas que sigan un tratamiento a base de fármacos anticoagulantes.
Compartir.

Dejar un comentario