Bazo inflamado

El bazo es uno de los órganos más relevantes del sistema linfático. Si se sienten molestias o dolores fuertes en la parte superior izquierda del abdomen, llegando incluso a la espalda, puede ser una clara evidencia de que este órgano se ha enfermado y, por ende, no realiza correctamente sus funciones básicas: filtrar la sangre y depurar gérmenes.

A continuación, te hablamos del bazo inflamado, una de las alteraciones más comunes del sistema linfático.

Qué es el bazo inflamado

El bazo es un órgano que forma parte del sistema linfático y actúa como filtro de la sangre para depurar gérmenes y protegernos frente a las enfermedades. Con una dimensión similar a la del puño de una mano, el bazo se sitúa debajo de las costillas y por encima del estómago, justo en el lado izquierdo.

Bazo
Situación del bazo en el cuerpo humano

Aunque no es uno de los órganos que tengamos más presentes, como los pulmones o el hígado, el bazo es uno de los más importantes del sistema al que pertenece, sin embargo solemos olvidarnos de su existencia a no ser que se produzca alguna alteración en él. La afección más común es su inflamación, un trastorno que se conoce médicamente como esplenomegalia.

Funciones principales del bazo

El bazo es un órgano importante dado que realiza múltiples funciones dentro del sistema linfático. Las conocemos:

  • Lucha contra los gérmenes, dado a su alto contenido en glóbulos blancos
  • Combate las infecciones
  • Mantiene el equilibrio de los líquidos corporales
  • Destruye las células dañadas o envejecidas
  • Controla la sangre de nuestro organismo
  • Filtra la sangre y mantiene los glóbulos rojos y plaquetas saludables

Causas

En condiciones normales, el bazo es un órgano que tiene un tamaño similar al de una naranja, pero cuando padece una inflamación aumenta su tamaño natural.

Esta condición puede darse debido a diversas causas, entre ellas, el trabajo excesivo del bazo durante la filtración de la sangre, sobre todo si el flujo sanguíneo no es normal. Pero no es la única causa, generalmente, la inflamación del bazo es una consecuencia de otra enfermedad subyacente. Entre las causas más comunes del bazo inflamado destacan:

  • Infecciones: puede tratarse de una infección bacteriana (malaria, tuberculosis…) o viral (mononucleosis, hepatitis, VIH…).
  • Enfermedades del hígado: cirrosis, fibrosis quística, colangitis esclerosante…
  • Enfermedades de la sangre: anemias hemolíticas o hemoglobinopatías.
  • Cáncer: linfomas, leucemia
  • Enfermedades metabólicas: enfermedad Niemann-Pick (acumulación de lípidos en las células del bazo); síndrome Hurler (falta de descomposición molecular de azúcar); enfermedad Gaucher (falta de enzimas que provocan una acumulación de sustancias tóxicas).
  • Insuficiencias cardíacas o enfermedades del corazón.

Síntomas

Síntomas bazo inflamado
El dolor abdominal es el síntoma más frecuente de bazo inflamado

La sintomatología del bazo inflamado puede variar dependiendo de la causa o enfermedad que lo ha generado, así como del paciente que la sufre. No obstante, es importante saber que las personas que sufren de bazo inflamado pueden experimentar síntomas como:

  • Dolores agudos o intensos en la parte superior izquierda del abdomen. Cuanto más inflamado esté el bazo mayor será el dolor, que puede llegar a extenderse por la espalda e incluso llegar hasta el hombro.
  • Dificultad de respiración. No hay que olvidar que el bazo se ubica debajo del diafragma, por lo que dependiendo de su inflamación puede dificultar la respiración normal.
  • Pérdida de apetito. El bazo inflamado ejerce una presión sobre los órganos digestivos. En consecuencia, se puede perder peso progresivamente.
  • Incapacidad de comer grandes cantidades. Sensación de saciedad rápida.
  • Hipo. Puede aparecer en cualquier momento y repetirse durante el día.
  • Anemia. El bazo inflamado impide una buena depuración sanguínea, lo que altera los glóbulos rojos y, en consecuencia, se puede padecer anemia.
  • Cansancio, debilidad o fatiga. Sobre todo si se padece anemia, aunque se puede agravar si se realizan esfuerzos físicos.
  • Heridas sangrantes. Cuando el bazo está inflamado se produce una acumulación de glóbulos rojos y blancos  que no se distribuyen adecuadamente por el organismo. En consecuencia, se reducen las plaquetas y las heridas sangran más de lo habitual.
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Diagnóstico y tratamiento

Para saber qué tratamiento podrá aliviar los síntomas ocasionados por el bazo inflamado, será importante diagnosticar la causa que lo ha originado. Como hemos comentado, existen múltiples enfermedades subyacentes que pueden provocar la inflamación de dicho órgano. Por ello, no existe un tratamiento específico que trate el bazo inflamado, por lo que el especialista médico que lleve a cabo el diagnóstico determinará uno u otro, atendiendo a las necesidades de cada paciente.

Entre los tratamientos más destacados se incluyen la administración de antivirales o antibioticos en caso de infección, antiinflamatorios o incluso quimioterapia o radioterapia en caso de que la inflamación haya sido provocada por un cáncer. También es habitual que se lleven a cabo tratamientos para la insuficiencia cardíaca, problemas hepáticos o anemia.

Es importante que sigas las indicaciones del médico y que le informes de cualquier dolor en la parte superior del abdomen que puedas percibir, sobre todo si se presenta de forma intensa o te provoca dificultades para respirar con normalidad. Si no se trata el bazo inflamado a tiempo podrían darse complicaciones como una infección crónica o incluso derivar en la extirpación del órgano.

Remedios caseros

Aunque es imprescindible acudir al médico en caso de sentir molestias en la parte superior izquierda del abdomen, existen algunos remedios que podrán ayudarte a aliviar el dolor que provoca el bazo inflamado.

  • Dieta suave. Las frutas, verduras y caldos serán tus aliados.
  • Infusiones. Especialmente la de ortigas te ayudará a tratar el bazo inflamado, dadas sus propiedades antiinflamatorias y curativas, específicas para infecciones. Tómala 3 veces al día.
  • Té de árbol de manzano. Es efectivo ya que te ayuda a limpiar el sistema linfático y, a la vez, a reducir la inflamación del bazo. Tómalo a primera hora de la mañana y antes de acostarte por la noche.
  • Zumo de arándanos. Tómalo una vez al día para limpiar tu sistema linfático y reducir la inflamación del bazo.

Consejos y recomendaciones

Si sufres de bazo inflamado te invitamos a tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Mantente 100% hidratado. Favorecerá tu sistema linfático y depurativo.
  • Lleva a cabo una dieta sana y equilibrada, cargada de alimentos ricos en antioxidantes.
  • Evita los alimentos que son difíciles de digerir y que complican la digestión (azúcares, bollería, frituras, lácteos…).
  • Evita el consumo de alcohol y de bebidas azucaradas.
  • Apuesta por las infusiones depurativas que además de hidratarte te proveerán de las propiedades beneficiosas perfectas para curar el bazo.
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