Miositis

Cuando los músculos se inflaman y limitan el movimiento de tu cuerpo hablamos de miositis. Esta enfermedad rara aparece cuando las fibras musculares y la piel se dañan. Dentro de su mismo nombre pueden incluirse otras enfermedades como la dermatomiositis o la polimositis, ambas generan debilidad muscular. La miositis es una enfermedad cíclica que cuenta con episodios activos, exacerbación, e inactivos, remisiones. ¿Quieres saber más acerca de esta enfermedad? En tuSintoma te lo contamos todo sobre la miositis. Descubre qué es, qué tipos de miositis podemos encontrar, sus causas, sus síntomas, su diagnóstico y su tratamiento.

Qué es la miositis

Utilizamos el término médico miositis cuando definimos una inflamación muscular. La miositis, en sí, es aquella inflamación que, como consecuencia, daña las fibras musculares provocando debilidad musucular e impidiendo el movimiento y la contracción adecuada del músculo. Generalmente esta inflamación suele durar algunos días o semanas, pero también puede derivarse crónica e incluso convertirse en una discapacidad grave. Existen diferentes tipos de miositis, pero todos tienen síntomas comunes: el dolor músucular, la pérdida de sensibilidad en los músculos o la debilidad de los mismos.

Tipos de miositis

Cuando hablamos de miositis hablamos de inflamación muscular. A continuación, te mostramos los distintos tipos de miopatías inflamatorias que pueden afectar a tus músculos, comúnmente conocidas como miositis.

Miopatía inflamatoria idiopática

Miopatía inflamatoria idiopática son aquellas enfermedades musculares que provocan una inflamación de estos tejidos. Se conocen tres tiposs de miopatías principales:

  • Dermatomiositis: causa de miopatía inflamatoria en la que aparecen, también, erupciones cutáneas. Además de la debilidad muscular, los pacientes presentan síntomas como dificultad respiratoria o problemas para deglutir. Se presenta a menudo en niños de 5 a 15 años o en adultos de 40 a 60 años. Generlamente, se relaciona con una infección viral o a un problema del sistema inmunitario.
  • Polimiositis: es un tipo dde miopatía inflamatoria poco frecuente. En estos casos, la enfermedad musculoesquéletica se relaciona con una reacción autoinmunitaria o con una infección. Puede presentarse en niños e 5 a 15 años o en adultos de 50 a 70 años. Los síntomas más comunes de la polimiositis son debilidad. dolor e inflamación muscular, fatiga, door articular, fiebre, falta de apetito o pérdida de peso.
  • Miositis por cuerpo de inclusión: es el trastorno degenerativo inflamatorio más común, afecta a la estructura ósea y múscular y progresa lentamente debilitando los tejidos musculares. Generalmente aparece a partir de los 50 años de edad y los signos más comunes son la debilidad y la atrofia muscular.
Otros tipos de miositis
  • Miositis infecciosa: se habla de miositis infecciosa cuando la enfermedad forma parte de una infección viral en todo el cuerpo. Es común que la padezcan personas que han tenido gripe, por triquinosis, una infección en la que pequeños parásitos invaden el tejido muscular o por una infección bacteriana que puede provocar abscesos o bolsitas de pus bajo la piel. Se puede contraer comiendo carne poco cocinada, por ejemplo, aunque también hay casos en personas que consumen drogras o han sido infectadas con el VIH.
  • Miositis aguda benigna: se dá en niños o adolescentes que experimentan síntomas dramáticos y severos en su pierna, normalmente cuando se recuperan de una gripe o alguna otra patología infecciosa que pueda provocar un virus.
  • Miositis osificante: aparece con la formación de un bulto formado por hueso dentro del músculo. Se dá usualmente después de padecer una lesión muscular.
  • Miositis inducida por medicamentos: en este caso la inflamación muscular es un efecto secundario de un tratamiento médico. Aunque es uno de los casos más raros de miosittis, hay medicamentos que pueden provocarla como aquellos que se utilizan para bajar el colesterol o tratar enfermedades como el SIDA.
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Causas de la miositis

Aunque todavía no se sabe exactamente cómo y por qué puede producirse la miositis, se han reconocido algunas de las causas más comunes que pueden afectar a los músculos provocando su hinchazón. Así, entendemos que la miositis puede ser producto de cualquier afección que ocasione la inflamación de los músculos, siendo las infecciones, las enfermedades autoinmunes, los efectos secundarios de los medicamentos o incluso una lesión lo que provoque su aparición.

  • Infecciones: las virales son las más comunes y las que más pueden provocar una miositis como un resfriado común, gripe o el VIH.
  • Condiciones inflamatorias: todo aquello que pueda provocar hinchazón puede acabar afectando al tejido musuclar y traducirse en miositis. Muchas de estas condiciones se dan debido a las enfermedades autoinmunes como el lupus, la esclerodemia, la artitris reumatouide, la dermatomiositis, la polimositis o la miositis por cuerpos de inclusión. Todas ellas requieren de tratamiento, pues son las afecciones de miositis más graves.
  • Lesiones: cualquier lesión puede provocar dolor, inflamación o debilidad muscular durante horas o días. Es una forma de miositis aunque leve y de fácil recuperación.

Síntomas de la miositis

El principal síntoma de la miositis es la debilidad musucular y su inflamación. Esta debilidad puede apreciarse y detectarse fácilmente, dado que, en ocasiones, la persona afectada puede padecer cierta inmovilización o frecuentes caídas. En las formas de miositis más graves, como las enfermedades autoinmunes, los síntomas puedes alargarse en el tiempo y empeorar y la debilidad puede afectar a grandes grupos de músculos como espalda, cadera, hombros e incluso cuello.

Erupción en la peil, fatiga, dificultades para tragar o respirar, engrosamiento de las piernas, náuseas, diarrea o fiebre, dolor muscular, son algunos de los síntomas que pueden aparecer con la miositis. No obstante, muchos de ellos no están provocados por la patología en sí, sino que suelen ser síntomas de la infección viral que causa la miositis. En caso de notar cualquiera de estos síntomas, no dudes en acudir a tu médico de cabecera.

Diagnóstico y tratamiento

Para diagnosticar la miositis, el médico deberá hacer pruebas variadas como análisis de sangre, resonancia magnética, electromiografía o biopsia muscular. Todas ellas pueden responder a las sospechas sobre miositis basadas en el dolor múscular o los síntomas de debilidad y atrofia de los músculos.

Una vez se ha diagnosticado la miositis, el doctor pautará un tratamiento específico en función de la causa principal que ha ocasionado la inflamación muscular. Generalmente se prescriben medicamentos que suprimen el sistema inmune. En caso de que la miositis sea el resultado de una infección viral, como una gripe, el tratamiento será poco específico. Si la infección es bacteriana se requerirá la ingesta de antibióticos para prevenir la propagación de la infección. En caso de que se relacione la miositis con el consumo de un medicamento determinado, se deberá suprimir el consumo de tal medicamento para que tus músculos vuelvan a la normalidad.

Prevención

Aunque las causas que generan miositis son variadas y los científicos no saben concretamente qué puede afectar al organismo para producirla, se pueden tener en cuenta algunas consideraciones para ayudar a evitar y prevenir la aparición de miositis.

  • Reduce el consumo de carne cruda.
  • Evita el consumo de drogas.
  • En caso de inyectarte algún medicamento prescrito, asegúrate de que el área donde lo inyectarás esté siempre limpia.
  • Para niños y adultos mayores de 60 años es aconsejable vacunarse contra la gripe una vez al año.
  • Reduce la dosis de medicamentos, sobre todo si son combinados.

No dudes en acudir a tu médico para que pueda darte un diagnóstico preciso en caso de sentir dolor, debilidad e inflamación muscular.

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