El síndrome de Asperger es un trastorno generalizado del desarrollo o trastorno del espectro autista. En este síndrome se ven afectados cuatro grandes aspectos:
- Falta de habilidades sociales. Tienen dificultades en el establecimiento y mantenimiento de relaciones sociales.
- Fallo en el lenguaje como fin comunicativo. Intercambio comunicativo fallido, se centran en ellos mismos dando la sensación de conversación unidireccional. No saben leer la ironía y el sarcasmo, no saben leer el tono ni las expresiones, no entienden las metáforas, etc.
- Comportamiento repetitivo y limitado. Comportamientos obsesivos y metódicos.
- Intereses e inquietudes limitadas. Fijación por un único tema de interés.
› El síndrome de Asperger se diferencia del autismo en que no existe un retraso cognitivo, problemas en el habla, ni se aíslan del mundo como ocurre en los autistas.
› Se trata de un trastorno difícil de diagnosticar ya que estas personas tienen un funcionamiento normal en muchos aspectos de su vida, además poseen una inteligencia igual o superior a la media. Los que lo padecen tienen una gran concentración y un buen desarrollo lógico, destacan en un ámbito muy concreto por el que muestran un interés particular.
› El Asperger afecta a cerca del 1% de la población y los hombres la padecen tres veces más que las mujeres.
Causas
El síndrome de Asperger es un trastorno neurobiológico de origen genético y hereditario.
Síntomas
- Comportamiento ralentizado en el inicio del habla.
- Centrados en un único tema de interés.
- Incomodidad postural.
- Ausencia de contacto visual durante la comunicación.
- Tono monótono del habla.
- Falta de expresiones faciales.
- No comprenden la ironía y el sarcasmo, lo entienden todo de manera literal.
- Dificultad para entender el lenguaje corporal y las expresiones faciales.
- Falta de empatía, no les resulta fácil comprender sentimientos y puntos de vista de otras personas.
- Torpeza motora, mala coordinación muscular.
- Rutinas estrictas.
- Baja tolerancia.
- No entienden de jerarquías sociales.
- No comprenden las bromas.
- No saben mentir.
- Alta sensibilidad sensorial. Sensibles a ruidos fuertes y cambios de luminosidad.
- Conversaciones muy centradas en sí mismos.
- Gran concentración, buena memoria para los detalles.
Tratamiento
El síndrome de Asperger es una enfermedad que actualmente no tiene cura, pero con el trabajo y uso de algunas técnicas permite llevar una vida satisfactoria en todos los ámbitos.
- Formación en habilidades sociales. Mejorar la comunicación e interacción social.
- Terapia del lenguaje. Entrenamiento en comprensión de metáforas, ironías y sarcasmo.
- Apoyo familiar. Crear un entorno en que la persona se sienta apoyada y comprendida.
