Dolor de oído

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El dolor de oído suele tener origenes muy diversos, pero siempre se manifiesta de una manera específica: tanto el conducto auditivo externo como el conocido oído medio, se ha inflamado, lo que da origen a la otitis. Esta afección puede provocar un dolor agudo, sordo e intenso en uno o ambos oídos que puede ser temporal o constante. ¿Estás sufriendo de otitis y no sabes a qué puede ser debido, cuáles son sus síntomas o cómo puedes tratarlo? Entonces, has llegado al lugar perfecto. En tuSintoma te lo contamos todo sobre el dolor de oído, sus posibles causas, los síntomas más significativos y el mejor tratamiento para que puedas acabar con las molestias del interior de la oreja. No dudes en consultar a tu médico en caso de observar cualquier anomalía o dolor interno de la oreja. Él te dará un diagnóstico claro y unas pautas específicas que te ayudarán a atacar a la otitis y no poner en riesgo tu aparato auditivo.

Causas del dolor de oído

Generalmente, el dolor de oído es el resultado de una inflamación del conducto auditivo externo u oído medio, lo que conocemos médicamente como otitis. Dependiendo de la zona inflamada, hablaremos de otitis media u otitis externa:

  • Otitis media

Hablamos de otitis media cuando nos referimos a la inflamación del oído medio. Ésta puede ser una consecuencia directa de un resfriado en el que las bacterias se han extendido desde la mucosa nasal o de la faringe hasta el oído medio, donde se han instalado. El dolor de oído que provoca la otitis media es la más frecuente en los niños. El dolor suele ser temporal y se puede tratar con los medicamentos adecuados, siempre preescritos por el doctor.

  • Otitis externa

Nos referimos a otitis externa cuando la parte inflamada es el conducto auditivo externo. Generalmente, esta inflamación suele ser generada por una infección provocada por bacterias u hongos. La mala higiene del aparato auditivo, el exceso de agua dentro del oído o las lesiones del conducto auditivo externo (por utilizar bastoncillos de algodón, por ejemplo) suelen ser las causas más comunes de este dolor de oído muy frecuente en los adultos.

Aunque estas son las otitis más conocidas, el dolor de oído puede ser provocado por otras muchas y diversas causas. A continuación, te damos un listado con las más frecuentes:

  • Alergias
  • Congelación del pabellón auricular (cuando hace mucho frío o se practican deportes de invierno como el esquí)
  • Cierre del canal auditivo por cerumen u otros cuerpos extraños
  • Erispela
  • Amigdalitis (inflamación de las amigdalas)
  • Paperas (inflamación de la glándula parótida)
  • Herpes zóster
  • Inflamación de la trompa de Eustaquio
  • Infecciones del pabellón aurticular
  • Lesiones del tímpano
  • Neurálgias del trigémino
  • Enfermedades de los dientes
  • Enfermedades cancerosas
  • Presión atmosférica

Todas estas enfermedades, patologías y afecciones pueden provocar dolor de oído, siendo un reflejo, una respuesta o un síntoma más de ellas. En cuanto a los cambios de presión atmosférica que pueden darse al volar, bucear o por los cambios de altitud tanto conduciendo como caminando, también es una de las causas más frecuentes del dolor de oído. El cambio brusco de presión provoca un golpe en el oído que puede ser ensordecedor.

Síntomas y diagnóstico

El dolor de oído puede llegar a ser casi insoportable. Los síntomas variarán según la intensidad de la inflamación o de la infección que se padece y dependiendo de la zona del sistema auditivo que se ha visto afectada por tal inflamación (oído medio, interno o externo o pabellón auricular). No obstante, los síntomas generales y frecuentes de una infección en el oído pueden ser, además del propio dolor de oído, fiebre, irritabilidad y sensibilidad. El aumento del llanto puede darse en el dolor de oído de los niños, que también pueden presentar hipoacusia leve, es decir, disminución de la capacidad acústica tanto durante como después de la inflamación del aparato auditivo o de la infección del oído.

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El dolor de oído en sí ya es un síntoma, así que si notas molestias en el aparato auditivo, es importante que acudas rápidamente a tu médico para que pueda hacerte un exámen y otorgarte un diagnóstico correcto. El especialista en este tipo de patologías o afecciones auditivas es un otorrinolaringólogo, que no solo aclarará las causas que provocan el dolor de oído sino que también podrá pautar un tratamiento adecuado. Las preguntas más frecuentes para poder diagnosticar correctamente las causas del dolor de oído son respecto a la intensidad del dolor, la duración y la zona en la que se produce. La técnica más utilizada para explorar el conducto auditivo externo, el pabellón auricular y el timpano se denomina otoscopia. Aunque esta es la prueba más común también se pueden realizar análisis de sangre, radigrafías, nasofaringoscpia e incluso revisiones dentales para encontrar el origen del dolor de oído.

Tratamiento

El tratamiento para el dolor de oído puede variar dependiendo de la causa y el origen del mismo. El doctor será el encargado de pautar y preescribir los medicamentos que mejor irán en cada contexto para acabar con las molestias del oído. Los tratamientos variarán según los supuestos del origen del dolor:

  • Si el dolor de oído es un síntoma de una enfermedad como las paperas o el herpes zóster, se necesitará un tratamiento específico para las mismas, a fin de que el dolor de oído disminuya.
  • Si el dolor de oído es producido por una inflamación del pabellón auricular, deberán tratarse las zonas inflamadas con pomadas antiinflamatorias, a fin de reducir la inflamación y la molestia. Si es un caso complicado, puedes preescribirse antibióticos.
  • Para la inflamación del oído medio normalmente se recetan analgésicos y antiinflamatorios. Si hay que acabar con agentes patógenos el tratamiento incluirá la ingesta de antibióticos. En casos más extremos donde el tímpano tenga pus, el doctor podría extraerlo.
  • En el caso de que el dolor de oído esté producido por un tapón de cerumen u otro cuerpo extraño que se haya instalado en el interior de la oreja, el médico podrá utilizar instrumentos especiales para poder sacarlo.
  • Para las lesiones de tímpano, puede que no exista un tratamiento específico para ello. Las heridas suelen curarse por sí mismas en unas dos semanas, aproximadamente. En caso de que la lesión del tímpano sea mayor y no se cierre, puede que sea necesaria una intervención quirúrgica urgente.

Remedios caseros contra el dolor de oído

En cualquier caso, no dudes en acudir a tu médico para atenuar el dolor de oído que te provoca tantas molestias. No lo dejes pasar, ya que en ese caso aumentarás los riesgos de sufrir una lesión auditiva mucho mayor. ¡Visita a tú médico!

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