Otitis

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La otitis es una inflamación del oído particularmente común en los niños pequeños. Aunque todo el mundo pueda padecer cualquier tipo de otitis, el 75% de los casos afecta a niños de menos de 10 años.

Las infecciones pueden producirse en diferentes partes del oído:

  • Infección del oído medio (otitis media): la más común.
  • Infección del oído externo (otitis externa): también conocida como oído de nadador.
  • Infecciones del oído interno (otitis interna y laberintitis): son menos comunes.

Otitis media

Las infecciones y la inflamación en el oído medio (otitis media) son frecuentemente causadas por una infección bacteriana o viral. A veces, una ruptura del tímpano también puede causar una infección. Las infecciones del oído medio son las más comunes y tienden a reaparecer, especialmente entre los niños. Cuando se produce una infección como un resfriado, esta infección a menudo conlleva la acumulación de mucosidad en el oído medio, haciendo que la trompa de Eustaquio se hinche o bloquee. Debido a que los niños tienen una trompa de Eustaquio más pequeña que la de un adulto, tienen más facilidad a verse infectadas e obstruirse.

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Los síntomas principales de la otitis media incluyen:

  • Pérdida de audición leve.
  • Fiebre.

Y en niños o bebés:

  • Rascarse o tocarse a menudo la oreja.
  • Llanto e irritabilidad.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Inquietud por la noche.
  • Diarrea.
  • Falta de atención.
  • Tos.

› Factores de riesgo:

  • Exposición a las infecciones de otros niños (guarderías).
  • Exposición al humo del tabaco.
  • Tener un paladar hendido.
  • Antecedentes familiares.
  • Síndrome de Down.
  • Alergias.
  • Encontrarse a una gran altitud.

› Diagnóstico y Tratamiento

El diagnóstico de una infección de oído se realiza normalmente con el simple uso de un otoscopio. Aunque la mayoría de las infecciones del oído medio desaparecen a los pocos días, su médico podrá recomendarle:

  • Antibióticos y gotas para los oídos.
  • Evitar los deportes de altura y acuáticos, si es posible.
  • Para los bebés, evitar que tomen líquido de un biberón o una botella tumbados (impidiendo que el líquido pueda permanecer en la garganta, cerca de la trompa de Eustaquio).

En caso de padecer otitis media varias veces al año o su infección dure más de tres días, consulte con su médico.

› Complicaciones:

Aunque poco comunes, varias complicaciones pueden surgir de infecciones del oído medio no tratadas o mal tratadas:

  • Efusiones del oído medio.
  • Ruptura del tímpano.
  • La pérdida de audición (generalmente temporal, pero a veces permanente).
  • La mastoiditis (inflamación del hueso mastoides detrás del oído; poco frecuente).
  • La meningitis (poco frecuente).
  • Tromboflebitis venosa dural.
  • El absceso cerebral.
  • Parálisis del nervio facial.

Otitis externa

Las infecciones del oído también pueden ocurrir en el oído externo (otitis externa); el tramo que se extiende desde la abertura del oído al tímpano. Conocida como oído de nadador, esta infección ocurre frecuentemente al nadar en aguas que contengan bacterias. Cuando el agua queda atrapada en el canal auditivo, se crea un ambiente húmedo ideal para una infección micótica o bacteriana. Otras causas de la otitis externa incluyen alergias o la presencia de irritantes químicos u objetos extraños en el canal auditivo.

› Síntomas:

  • Picazón en el interior del oído.
  • Enrojecimiento e hinchazón de la oreja.
  • Dolor cuando se ejerce presión sobre el oído infectado.
  • Pus que supura del oído infectado.
  • Sensación de presión y plenitud en el interior del oído.
  • Ganglios inflamados en la garganta.
  • Ligera pérdida de audición.

› Prevención:

  • El uso de un gorro de baño tanto en la ducha como durante el baño ayuda a prevenir otitis externa.
  • Después de nadar o bañarse, trate de secar completamente su oído.
  • No utilice bastoncillos de algodón.
  • Evite colocarse audífonos, tapones para los oídos o pendientes, si puede causarle una reacción alérgica.

› Tratamiento:

Al igual que en la infección de oído medio, el tratamiento adecuado para tratar una infección de oído externa consta de antibióticos y gotas que se deberán de tomar según las indicaciones de su médico.

› Complicaciones de la otitis externa:

  • El cierre completo del conducto auditivo externo (que causa una pérdida auditiva significativa).
  • La celulitis (infección de tejido profundo).
  • La inflamación crónica, que es difícil de curar.

Otitis interna

Las infecciones del oído interno (laberintitis) son raras, pero pueden ser muy graves. Aunque poco frecuente, una infección de los canales semicirculares del oído interno puede causar la pérdida total de la audición. La laberintitis consiste en la irritación e hinchazón del oído interno causado por virus o bacterias. Este tipo de otitis interna no se puede prevenir, y sus causas más comunes son:

  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Fatiga.
  • Alergias.
  • Fumar.
  • Estrés.
  • Uso de ciertos medicamentos.
  • Infecciones respiratorias o del oído.

› Síntomas:

  • Sensación de movilidad continua.
  • Dificultad para enfocar con los ojos.
  • Mareo.
  • Hipoacusia.
  • Pérdida del equilibrio.
  • Náuseas o vómitos.
  • Tinnitus.

› Diagnóstico y tratamiento:

Tanto el diagnóstico como el tratamiento de la laberintitis son bastante más complejos que en la otitis media y externa.

Para un correcto diagnóstico de la laberintitis, su médico podrá tener que efectuarle tanto un examen físico como exámenes neurológicos.

La laberintitis suele desaparecer al cabo de varias semanas, pero puede presentar complicaciones como la hipoacusia (poco frecuente) y las posibles lesiones causadas durante los eventuales ataques de vértigo.

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