Pericarditis

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La pericarditis es una infección del pericardio, una membrana delgada y resistente similar a una bolsa que rodea el corazón. La pericarditis puede ser aguda (repentina) o crónica (desarrollada transcurrido un período de tiempo prolongado).

Causas

La pericarditis aguda puede ser causada por una infección bacteriana o viral, una infección fúngica reumática, la artritis reumatoide, la fiebre reumática, lupus eritematoso sistémico, una insuficiencia renal, escleroderma o tumores. También puede ocurrir como resultado de un ataque al corazón, cirugía, o lesiones de pecho graves, y la toma de ciertos medicamentos que debilitan el sistema inmunológico.

La pericarditis crónica, además, puede ser causada por una infección crónica como la tuberculosis. No obstante, estos casos son muy poco frecuentes.

Tipos de pericarditis

  • Pericarditis fibrinosa: el pericardio se inflama y se cubre con una capa de material llamado fibrina.
  • Pericarditis purulenta: el pericardio se cubre con un pus espeso.
  • Pericarditis constrictiva: el pericardio está cubierto por una gruesa capa de materiales fibrosos calcificados.
  • Pericarditis crónica: dura más de seis semanas y puede reaparecer después del tratamiento. Resulta de la acumulación de líquido o engrosamiento del pericardio.

Síntomas

La pericarditis puede causar dolor en el pecho, a menudo descrito como agudo e intenso, y otras veces como doloroso y opresivo.

Los síntomas más comunes incluyen:

  • Dolor centro-torácico.
  • Fiebre.
  • Taquicardia.
  • Tos.
  • Dolor al tragar.

Diagnóstico

Para el correcto diagnóstico de la pericarditis, un médico suele llevar a cabo un examen detallado del historial clínico del paciente, y especialmente, la auscultación del corazón con un estetoscopio. Un sonido muy peculiar de fricción alertará al médico de que el paciente puede estar padeciendo pericarditis. Generalmente, este ruido se acentúa cuando la persona se inclina hacia adelante y aguanta la respiración.

Aunque una radiografía de tórax puede ser útil, será una ecocardiografía la que confirmará el diagnóstico de pericarditis, ya sea aguda o crónica. En la pericarditis aguda, una prueba de sangre puede permitir sospechar la causa de esta condición.

Tratamiento

Si la pericarditis es de origen viral o alérgico, el paciente debería recuperarse al cabo de unas pocas semanas. Si este no es el caso, su médico puede recetarle medicamentos o aconsejarle una cirugía. También es posible que tenga que hacer algunos cambios en su estilo de vida.

Medicamentos

Los antibióticos pueden recetarse si su pericarditis es de origen bacteriano. Los analgésicos pueden ser útiles para reducir el dolor y los corticosteroides anti-inflamatorios para reducir la inflamación.

Cirugía

Si los fármacos no son suficientes, puede ser necesario intervenir quirúrgicamente mediante la realización de una resección del pericardio engrosado o la eliminación del líquido acumulado.

Estilo de vida

Usted puede reducir su riesgo de enfermedades del corazón mediante el control de su presión arterial, la diabetes y el colesterol. También son muy importantes el no fumar y la práctica de actividades físicas, mantener un peso saludable, reducir sus niveles de estrés y limitar el consumo de alcohol.

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