Expertos en nefrología advierten de que los conocidos como antiinflamatorios no esteroides (AINES) pueden resultar muy perjudiciales para los riñones de pacientes afectos de patologías renales, así como en aquellas personas con hipertensión arterial o de avanzada edad.
Este tipo de antiinflamatorios, como son el ibuprofeno o la aspirina, son utilizados de forma casi masiva para tratar todo tipo de dolores, sobre todo musculares y articulares. El problema radica en su toxicidad para el riñón, cuando este es débil.
Problemas de riñón en España
Los expertos advierten de que en España hay más de cuatro millones de personas afectas de diferentes problemas de insuficiencia renal. El principal inconveniente es que este tipo de enfermedades son difíciles de detectar al principio porque los síntomas no salen a la luz. Generalmente, la patología permanece oculta pese a estar afectando directamente a los riñones.
La prevalencia de las enfermedades renales en España ha aumentado considerablemente. Esto se debe al incremento de la población longeva. Además de las enfermedades del riñón, el aumento de la edad en la población también lleva asociado una ampliación de la prevalencia en otras patologías que se asocian a la edad, como la diabetes, la obesidad, los problemas cardiovasculares o la hipertensión arterial.
Según advierte la Sociedad Española de Nefrología (SEN), en España la prevalencia de las enfermedades renales en personas mayores de 64 años ya es del 23 %, aumentando hasta el 40 % en mayores de 80 años.
En este sentido, uno de los principales inconvenientes de las enfermedades de riñón es que no muestran sintomatología clara hasta que ya han avanzado bastante. La hinchazón de las extremidades o los picores corporales son de los signos más extendidos cuando existe una enfermedad renal. Acudir al nefrólogo y evitar la automedicación es esencial para evitar un daño mayor en los riñones.
Antiinflamatorios: tóxicos en enfermedades renales
Los expertos en nefrología advierten que este incremento notable en las enfermedades renales también puede estar ocasionado por el abuso de algunos antiinflamatorios no esteroides. De hecho, en países como Australia, una de las causas más comunes de insuficiencia renal se explica por el exacerbado consumo de este tipo de medicamentos tan comunes.
Estos antiinflamatorios actúan en el riñón de dos formas. Es decir, pueden provocar esta toxicidad de varias maneras. En primer lugar, son capaces de llegar a producir una lesión crónica en las estructuras del órgano en cuestión. Además, por otra parte, también inhiben la producción de prostaglandinas. Estas sustancias intervienen de forma activa en el mecanismo del dolor y también son las encargadas de controlar el flujo de sangre adecuado que llega al riñón.
Si el uso de antiinflamatorios no esteroides no es el adecuado es posible que el riego sanguíneo del riñón se vea afectado negativamente, pudiendo producir una insuficiencia renal.
Algunos expertos alertan de la elevada toxicidad de este tipo de medicamentos, tan comunes en la población general, para aquellas personas afectas de problemas en los riñones, así como las personas de avanzada edad. Por ello, apelan a un uso controlado de cualquier tipo de fármaco, evitando siempre la automedicación.
