Dolor de riñones

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El dolor de riñones puede producirse por varias causas que perjudican la función renal. Debido a las importantes funciones que desempeñan estos órganos vitales, tales como desechar a través de la orina todas las toxinas de los alimentos, depurar la sangre y secretar hormonas para regular la presión arterial, fomentar la creación de glóbulos rojos y absorber el calcio, entre muchas otras, es fundamental acudir al médico para hallar el motivo exacto e iniciar el mejor tratamiento lo antes posible.

Si has notado molestias en uno de los costados de la espalda y sospechas que se trata de uno o ambos órganos excretores, ¡sigue leyendo! En tuSíntoma te lo explicamos todo sobre el dolor de riñones, sus principales causas, cómo identificarlo y diagnosticarlo.

Causas del dolor de riñones

La función renal puede verse afectada por una serie de factores que pueden llevar al consecuente dolor de los riñones. Por ello, a continuación mostramos las causas más comunes del dolor de riñones:

  • Presencia de cálculos renales.
  • Cólico nefrítico, que puede ser causado por piedras en el riñón u otra obstrucción del tracto urinario, entre otros motivos.
  • Pielonefritis, un tipo de infección de la vía urinaria superior grave que también presenta fiebre en su sintomatología.
  • Otras infecciones renales, producidas por bacterias, cálculos, inflamación de la próstata o diabetes.
  • Tuberculosis renal o nefritis tuberculosa, una patología de carácter bacteriano.
  • Nefritis o inflamación de uno o los dos riñones.
  • Quistes en uno o ambos riñones.
  • Absceso renal, una cavidad de pus en uno o ambos riñones.
  • Absceso perirrenal, una cavidad de pus en la zona que rodea uno o ambos riñones.
  • Cáncer de riñón.

Síntomas del dolor de riñones

Los riñones se sitúan en la denominada cavidad retroperitoneal, justo debajo de la caja torácica, quedando el riñón derecho ligeramente más bajo que el izquierdo. Por su localización, si nunca se ha sufrido un dolor de riñones, no es extraño confundirlo con un dolor lumbar como el lumbago. Sin embargo, ambas molestias presentan signos distintos, siendo los síntomas del dolor de riñones más habituales los siguientes:

  • Dolor en uno de los costados de la zona lumbar, o en ambos, que puede ir de moderado a muy intenso.
  • Dolor constante o punzante, que puede iniciarse de manera repentina o ir en aumento en función de la causa que lo provoque.
  • Independientemente de la postura que adopte el paciente, el dolor no remite sin atención médica. De esta forma, la persona que sufre dolor de riñones tiende a mostrarse inquieta al no encontrar alivio.
  • Si el dolor de riñones es muy intenso, puede ir acompañado de náuseas, mareos, vómitos o fiebre, así como de dificultad para moverse.
  • En algunos casos, el paciente también puede presentar los síntomas propios de una infección de orina: micción constante, molestias al orinar, pesadez en la zona pélvica…
  • El dolor puede desplazarse hacia la zona genital y la parte baja de la espalda.

Si presentas alguno de los síntomas anteriores y, por tanto, sospechas que es dolor de riñones lo que padeces, no lo dudes y acude al médico de inmediato. Recuerda que algunas de las causas son de carácter grave, y que todas ellas requieren atención médica para su curación.

Cómo diferenciar el dolor de espalda del dolor de riñones

La principal diferencia entre ambas molestias se encuentra en la duración e intensidad del dolor. Cuando una persona padece un dolor lumbar que no tiene nada que ver con los riñones, los síntomas más comunes son:

  • Dolor constante, y no punzante, que aparece tras realizar una actividad física y tiende a remitir cuando el afectado se encuentra en reposo.
  • Dolor que ocupa toda la zona lumbar, haciendo especial hincapié en el centro de la misma.

De esta forma, siempre que el dolor se sitúe en uno de los costados de la espalda, lo más probable es que provenga del riñón. Así mismo, si las molestias desaparecen al descansar el cuerpo y no afectan a un costado, sino que ocupan la zona lumbar incluido el centro, es posible que nos encontremos ante un caso de lumbago o lumbalgia. Si así, no te pierdas el artículo destinado a explicar los síntomas del lumbago y su tratamiento.

Diagnóstico y tratamiento para el dolor de riñones

El dolor de riñones, sobre todo si es muy intenso, acostumbra a catalogarse como urgencia cuando el paciente llega a la clínica por las causas que pueden provocarlo. Una vez en la consulta, lo primero que hará el médico será realizar un examen físico acompañado de una serie de preguntas para detectar las pruebas que se deben llevar a cabo y realizar un diagnóstico.

En general, el especialista acostumbra a solicitar un test de la orina para identificar si se ha producido o no una infección, así como un urocultivo para encontrar la causa de dicha infección. Por otro lado, realizará pruebas de imagen como una ecografía o un TAC con contraste de la pelvis y abdomen para observar la presencia de cálculos renales, tumores, etc.

Mientras se intenta identificar la causa, como primera medida para aliviar el dolor de riñones en el paciente se suele administrar analgésicos por vía intravenosa y antiinflamatorios. Una vez encontrado el motivo exacto, el médico especialista determinará el mejor tratamiento a seguir. No obstante, si el dolor de riñones es causado por la presencia de cálculos renales, que es lo más habitual, el paciente deberá hacer reposo e ingerir mucho líquido. Así mismo, el médico recetará la toma de analgésicos y antiinflamatorios, como Enantyum o Nolotil, con la finalidad de aliviar el dolor cuando se empiece a producir. Eso sí, cualquiera de los medicamentos y tratamientos a seguir ha de ser recetado por un médico especialista, de manera que está totalmente contraindicada la automedicación sin su previa autorización.

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