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Transaminasas

10 enero, 2018
Transaminasas

Principalmente en el hígado se encuentran unas enzimas conocidas como transaminasas, que cumplen una función metabólica importante para nuestro organismo. No obstante, generalmente son desconocidas y no se habla de ellas excepto si sus valores son demasiado elevados, cosa que puede comprobarse a través de analíticas de sangre.

A continuación, descubrimos qué son las transaminasas, cuáles son sus valores normales y qué provoca un nivel elevado de estas enzimas en sangre.

Qué son las transaminasas

Cuando se realizan análisis de sangre se observan diversos parámetros y valores que determinan nuestro estado de salud. Si se observan alteraciones en dichos parámetros, significará que existe alguna enfermedad, trastorno o patología que está afectando el buen funcionamiento de nuestro organismo. En este sentido, las transaminasas juegan un papel importante, dado que si sus niveles se elevan más de lo normal puede indicar un problema de salud, principalmente en el hígado.

Transaminasas hígado

Las transaminasas son enzimas que se encuentran en el interior de las células que componen órganos como el hígado, el corazón, los riñones o los músculos y principalmente cumplen una función metabólica. Por lo general, su alteración suele estar relacionada directamente con enfermedades del hígado, aunque para determinar la enfermedad del paciente deben también observarse otros parámetros (bilirrubina, fosfatasa, albúmina…) y otros factores como la dieta, el consumo de alcohol, ingesta de medicamentos o estilo de vida.

Así, se entiende que el papel elevado de las transaminasas en sangre debe ser estudiado y examinado completamente antes de realizar un diagnóstico concreto.

Tipos de transaminasas

La clásificación general determina que existen dos grupos de transaminasas:

  • GOT o AST (transaminasa glutamicooxalacética): se encuentran en el hígado y se encargan de la producción de glucosa. Cuando sus niveles son altos significa que se ha producido una destrucción celular.
  • GPT o ALT (transaminasa glutamicopirúvica): están presentes en el interior de las células de numerosos órganos.

Además de estos dos grandes grupos, existe otra tipología de transaminasas, las conocidas como GGT o gamma glutamil transpeptidasa que se encuentra en una gran cantidad de tejidos, aunque principalmente en las células hepáticas. Cuando se elevan en sangre suele indicar la presencia de enfermedades del hígado, del páncreas o de la vía biliar.

Niveles normales

Los niveles altos de transaminasas en sangre no son una enfermedad en sí, sino un síntoma, un indicador que nos advierte que puede existir un problema de salud temporal o continuo. Aunque los niveles considerados como normales pueden variar dependiendo del laboratorio, los indicadores son los siguientes:

  • Valores normales GOT-ALT: entre 0 y 37 u/l
  • Valores normales GPT-AST: entre 0 y 41 u/l
  • Valores normales GGT: entre 11 y 50 u/l

Para mantener los niveles normales de transaminasas en sangre es importante llevar un estilo de vida saludable, basado en una dieta no contenga alimentos ricos en grasa, evitar el consumo de alcohol u otros estupefacientes o no ingerir fármacos que pueden dañar el hígado.

Causas de tener transaminasas altas

La alteración de las transaminasas suele estar asociada a malos hábitos o un estilo de vida poco saludable. Las dietas ricas en grasas, el consumo de alcohol u otros estupefacientes, tomar determinados fármacos incluso practicar esfuerzos físicos excesivos son algunos de los motivos que pueden elevar los valores de las transaminasas en sangre. No obstante, se considera que la variación de los niveles de transaminasas en sangre puede ser un síntoma de diversas enfermedades como:

  • Alcoholismo
  • Hepatitis B o C
  • Mononucleosis infecciosa
  • Anemia
  • Infarto de miocardio
  • Enfermedades del páncreas
  • Lesiones musculares
  • Hemocromatosis
  • Esteatosis hepática o hígado graso
  • Enfermedades sistemáticas que afectan, principalmente, a las tiroides
  • Litiasis biliar
  • Citomegalovirus
  • Enfermedad de Wilson (acumulación de cobre en los tejidos hepáticos)
  • Desorden alimenticio u obesidad

Síntomas

Aunque el incremento de los parámetros de transaminasas en sangre por encima de los valores normales establecidos ya es en sí un síntoma, la alteración puede ir acompañada de otros síntomas importantes a la hora de diagnosticar la enfermedad que ha causado tal elevación. Si se notan cualquiera de estos síntomas es importante acudir al médico a fin de que investigue el origen de los mismos y se inicie un tratamiento adecuado. Los síntomas más comunes de tener las transaminasas altas son:

  • Fatiga. Sobre todo al acabar de comer. Esta sensación puede derivar en vómitos, diarreas o pérdida de peso.
  • Punzadas o dolor agudo en el abdomen debido al incorrecto funcionamiento del hígado.
  • Dolor o molestias en las articulaciones, especialmente piernas, rodillas y brazos.
  • Amarillamiento de la piel. Se trata de un caso claro de ictericia, una afección que generalmente viene precedida por la alteración de las transaminasas.

Cómo bajar los niveles de transaminasas

Si en tus análisis de sangre han salido los niveles de transaminasas alterados el médico será el encargado de diagnosticar el origen de tal variación e iniciar el tratamiento adecuado a cada paciente.

No obstante, puede darse el caso de que no exista una enfermedad base que haya provocado el aumento de dichas enzimas y que, por ende, no puede ser tratada. En este contexto debes conocer algunos de los consejos que te ayudarán a bajar los niveles de transaminasas por ti mismo.

  • Practicar deporte moderado diariamente. Esto te ayudará a deshacerte de toxinas que puedan perjudicar a la salud, como las transaminasas altas. Realiza ejercicio físico moderado durante una hora entre tres y cuatro días por semana.
  • Alimentación saludable. Apuesta por una dieta libre de azúcares y grasas saturadas presentes, principalmente, en la bollería industrial o la comida rápida.
  • Reduce el consumo de alcohol. Su abuso provocará el mal funcionamiento de hígado y dará lugar a enfermedades como la cirrosis o la hepatitis. Si tu hígado se ve afectado las transaminasas se dispararán.
  • Desintoxicar el hígado. Es importante hacerlo, por lo menos, una vez al año para que el órgano funcione correctamente . Depura el húgado con frutas y plantas medicinales como la infusión de alcachofa o el agua tibia con limón en ayunas.
  • Mantente hidratado a diario, así ayudarás al hígado a metabolizar las grasas y eliminarlas. El consumo de té e infusiones te ayudarán a ello.

Con estos consejos conseguirás mantener en buen funcionamiento tu hígado, aumentar tu salud y, por ende, reducir los niveles de transaminasas en sangre. En caso de cualquier duda, acude siempre a tu médico.