Pubalgia

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La pubalgia, también conocida como hernia del deportista, es un fuerte dolor en la ingle que se presenta comúnmente entre los atletas y deportistas. El daño de esta lesión se produce en la zona cercana a la ingle o debajo del abdomen y suele ser muy molesta. La pubalgia es la lesión común de los futbolistas, que día tras día cargan de trabajo dichas zonas. ¿Quieres saber más sobre el daño de los músculos inguinales? En tuSíntoma te lo contamos todo sobre la pubalgia, un tipo de tendinitis que se traduce en un fuerte y molesto dolor de ingle. Descubre sus causas, síntomas y tratamiento, aquí.

Qué es la pubalgia

La pubalgia es una lesión muscular que se produce en la zona inguino-púbica, es decir, en el área cercana a la ingle o bajo el abdomen. Este traumatismo afecta al grupo muscular de la ingle y se manifiesta con un fuerte dolor o molestias en el pubis. Este daño, relacionado con una tendinitis o inflamación de la zona, se produce cuando se repite una acción contínuamente en ligamentos, músculos y huesos que rodean el pubis.

Frecuentemente se le denomina pubalgia o hernia del deportista, dado que es un tipo de tendinitis que suele afectar a todo aquel que sobrecarga de trabajo diariamente esta zona, como es el caso de los futbolistas. Además, esta lesión requiere de un tiempo correcto de recuperación, ya que es muy fácil que la inflamación de los tendones y músculos de la zona vuelva a producirse rápidamente, provocando, de nuevo, la aparición de pubalgia.

Tipos de pubalgia

Dependiendo de la zona donde se localice la lesión, se pueden distinguir diferentes tipos de pubalgia. A saber:

  • Alta: se da cuando se inflaman los músculos rectos anteriores al abdomen. El dolor se concentra principalmente en la musculatura abdominal.
  • Baja: en este caso, el daño se ubica en los aductores. Aunque hay tres tipos de musculos (mayor, menor, medio), la pubalgia suele afectar directamente al músculo aductor mediano.
  • Mixta: se trata cuando la lesión se produce en ambos grupos musculares a la vez.

Causas

La pubalgia no deja de ser una sobrecarga muscular en la zona inguinal y generalmente es causada por un sobreesfuerzo o la repetición de movimientos o acciones repetitivas y continuadas a diario. Este origen es el que le da el nombre de “lesión del deportista”, ya que son ellos los que practican diariamente un deporte de máximo rendimiento en el que se sobrecarga de trabajo dicha área. No obstante, existen otros factores que pueden propiciar la aparición de dicha lesión:

  • Anatomía. Algunas personas cuentan con condiciones específicas en su pelvis, su musculatura o la longitud de las extremidades inferiores que pueden originar con más fácilidad una lesión de este tipo.
  • Mala preparación física, a la hora de practicar un deporte determinado.
  • Sobreesfuerzo del abdomen y aductores.
  • En el caso de los futbolistas, los disparos a puerta o los centros para dar un pase de balón pueden provocar una descompensación de los músculos o una sobrecarga de trabajo, lo cual se traduce en pubalgia.
  • Poco tiempo de recuperación en las competiciones de alto rendimiento.
  • Cambio frecuente en las superficies de pisada o juego, por ejemplo, al pasar de suelos blandos a duros o viceversa.
  • Caídas bruscas sobre los pies, sobre todo al realizar grandes saltos.
  • Forzar gestos.
  • Los accidentes con traumatismos en la zona púbica o microtraumatismos reiterados también pueden ocasionar la aparición frecuente de pubalgia.

Síntomas

El principal síntoma de la pubalgia es el dolor en la zona inguino-púbica, comprendida por la región púbica, la inguinal y el área baja del abdomen. El dolor y las molestias suelen agudizarse a medida que avanza la lesión. Tanto es así, que el dolor puede llegar a ser permanente y afectar directamente a la vida diaria de la persona, impidiendo la realización de movimientos frecuentes, comunes y rutinarios como el sentarse, el caminar, el estar mucho rato de pie o el cruzar las piernas.

Los síntomas de la pubalgia variarán en función de la evolución de la lesión, por lo que se presentan 4 estadios con sensaciones distintas:

  • Fase 1: en el inicio de la pubalgia, el dolor se presenta levemente al hacer sesiones de ejercicios físicos intensos, realizar estiramientos o practicar algun deporte.
  • Fase 2: el dolor de la lesión empieza a manifestarse en entrenamientos o en la propia actividad deportiva.
  • Fase 3: el dolor aparece con frecuencia impidiendo realizar actividades deportivas o movimientos que afecten directamente a la zona dañada.
  • Fase 4: grado más alto de la lesión, en la que el dolor se manifiesta incluso aunque se permanezca en reposo.

Diagnóstico y tratamiento

La pubalgia es un síndrome doloroso en la zona púbica, inguinal y abdominal que puede diagnosticarse sencillamente con una exploración física. Esta lesión puede ser detectada tanto por un fisioterapeuta como por un médico y se realizarán pruebas específicas, como una resonancia magnética, que determine el diagnóstico y descarte posibles lesiones en otras zonas como el área lumbar o la cadera.

El mejor método para tratar la pubalgia es, sin lugar a dudas, el reposo, aunque siempre es bueno combinarlo con sesiones de fisioterapia y osteopatía para reducir la duración de la lesión. En los casos en los que el dolor es muy agudo, el médico podrá recetar la toma de calmantes,  antiinflamatorios u otros medicamentos que ayuden a aliviar el dolor localizado.

Para superar la pubalgia de manera efectiva y en poco tiempo se recomienda:

  • Realizar sesiones de fisioterapia, osteopatía o electroestimulación.
  • Aplicar frío localizado después de la fisioterapia.
  • Utilizar técnicas de electroterapia, como la magnetoterapia o el láser.
  • Realizar ejercicios de calentamiento o estiramiento específicos.
  • Masajes terapéuticos para destensar la zona.
  • Llevar a cabo un programa de ejercicios de rehabilitación adecuados.

En caso de que la pubalgia se volviera crónica, podría recurrirse a una intervención quirúrgica a fin de aliviar la presión de los músculos del abdomen y los aductores que ejercen presión sobre el pubis, provocando la pubalgia y su molesto dolor.

No dudes en consultar a tu médico o fisioterapeuta la mejor solución en caso de notar dolor o molestia en la zona inguinal o púbica. Si realizas deporte a menudo, fácilmente puede tratarse de una pubalgia.

Prevención

Si quieres evitar la pubalgia, deberás calentar adecuadamente antes de empezar cualquier actividad física, además de evitar los movimientos o gestos que – mal ejecutados – pueden propiciar la aparición de dicha lesión. Algunos de los ejercicios que te ayudarán a prevenir la pubalgia son:

  • Trabao isométrico en aductores, abductores, oblicuos y músculos rectos del abdomen.
  • Dosificar las sesiones de trabajo para no sobrecargar la zona y prevenir la lesión.
  • Reforzar la musculatura que da estabilidad a la cadera.
  • Potenciar las áreas musculares que comprenden abdominales, abductores y aductores.
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