Pleuresía

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La membrana que recubre el interior de la cavidad torácica y que reviste nuestros pulmones es conocida como pleura. Cuándo esta se inflama, sea de repente o progresivamente, hablamos de pleuresía, una patología que puede ocasionar dolor al tomar aire o toser, dificultando la respiración del paciente. ¿Quieres saber más sobre el desarrollo sobre esta patología? Te aconsejamos no dejar de leer el siguiente artículo de tuSíntoma. A continuación hablamos en profundidad sobre la peluresía, sus causas, sus síntomas más frecuentes y los mejores tratamientos para evitar complicaciones.

Qué es la pleuresía

En los pulmones se encuentra una membrana doble que los recubre y envuelve: la pleura. Ésta se compone de dos capas la parietal que se encarga de revestir la cavidad torácica y protegerla y la visceral que es la que contacta de manera directa con los pulmones. Cuando la pleura se inflama, generalmente por el exceso de líquidos que pueden acumularse entre las dos capas que la componen, se produce la peluresía. Esta patología suele producir bastante dolor tanto al respirar, como al toser producto del roce de la pleura inflamada.

Causas

La pleuresía es el resultado de diversas y múltiples causas.  Las más frecuentes son:

  • Infección viral (como, por ejemplo, la gripe)
  • Infección bacteriana (como, por ejemplo, la pneumonía)
  • Infección fúngica
  • Trastornos autoinmunitarios (como, por ejemplo, la artritis reumatoide)
  • Cáncer de pulmón en la superficie de la pleura
  • Fracturas de costillas
  • Enfermedades congénitas (como, por ejemplo, la anemia de células falciformes)
  • Consumo de determinados medicamentos

Todas estas causas provocan la misma consecuencia: la irritación e inflamación de las dos capas de la pleura que, al rozarse entre si, provocan un dolor pleurítico que suele disminuir al contener la respiración. Cuando no existe pleuresía las dos capas se deslizan suavemente.

Síntomas

La pleuresía es una patología que puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad, no obstante, es una enfermedad frecuente en los mayores de 65 años. ¿El motivo? Son un grupo más vulnerable a sufrir infecciones de pecho.

Los síntomas principales de la pleuresía son la dificultad de respiración y el dolor en el pecho, producto de la inflamación de la pleura. No obstante, existen otros muchos síntomas que pueden reconocerse según la fase en la que se encuentre la enfermedad: inicial o grave.

Síntomas iniciales:

  • Dolor y molestia en el pecho, sobre todo al tomar aire o respirar profundamente o toser, acompañado de ardor en la región de los pulmones.
  • Escozor en el cuello, abdomen y hombros.
  • Tos seca
  • Falta de aire o dificultad al respirar (taquipnea), incluso pueden observarse flemas y sangre.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Falta de apetito y pérdida de peso inexplicable.
  • Piel azulada (cianosis) alrededor del pecho.

Cuando se producen complicaciones en la pleuresía y no se diagnostica a tiempo se pueden agravar los síntomas:

  • Dolor muy intenso en el pecho.
  • Opresión y presión fuerte en el pecho.
  • Fiebre muy alta.
  • Fatiga.
  • Ritmo cardíaco acelerado.

Diagnóstico y tratamiento

Si notas algunos de los síntomas iniciales es conveniente acudir al médico y tan solo con una auscultación, el doctor podrá detectar el sonido del roce de las dos capas de la pleura, sobre todo cuando el paciente respira profundamente. Para completar el diagnóstico, el médico puede solicitar la extracción de líquido del pecho para analizarlo. Asimismo, se realizarán análisis de sangre, radiografías de tórax y un minucioso examen físico para diagnosticar las causas que han originado la pleuresía.

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En cuanto al tratamiento, existen diversos métodos que pueden combatir los efectos de la pleuresía, reducir la inflamación y los síntomas que produce. Todos ellos dependen directamente de la causa que ha ocasionado la patología, por lo que el tratamiento estará directamente relacionado con el diagnóstico otorgado por el médico. La pleuresía, frecuentemente, tiende a desaparecer por si misma sin necesidad de medicación, sin embargo, si la patología se ha originado por una infección será necesaria la toma de medicamentos. Si se ha sido provocada por coagulación sanguínea en los pulmones, podrán preescribirse anticoagulantes con el fin de disolver los coágulos de sangre y mejorar la circulación. En los casos más graves, si se observan células cancerosas, se recetarán medicamentos específicos. Si existe una emergencia para el paciente se requerirá una punción con aspiración para eliminar el líquido de la pleura.

Por último, para aliviar los síntomas de dolor o fatiga lo más recomendable es tomar paracetamol o ibuprofeno a fin de reducir las molestias ocasionadas por la pleuresía. No dude en consultar a su médico ante cualquier señal de dolor, opresión o dificultad para respirar.

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