Kéfir

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Al igual que en el yogur, el kéfir se obtiene mediante la fermentación de la leche. La diferencia entre ambos radica en qué se utiliza para el proceso de fermentación. Para hacer yogur, sólo se utilizan las bacterias, mientras que para hacer kéfir, se requieren tanto bacterias como levaduras.

Tanto en el yogur y el kéfir, las bacterias fermentan la lactosa de la leche en ácido láctico, dando a estos productos un sabor fuerte y picante. Además, la levadura en el kéfir transforma la lactosa en dióxido de carbono (con una pequeña cantidad de alcohol). Esto da al kéfir una carbonatación característica, ganándose el apodo de: “el champán de la leche”.

Las diferentes preparaciones resultan en diferentes consistencias. Mientras que el yogur es una crema semisólida, el kéfir es una bebida burbujeante.

Preparación

El procedimiento para realizar kéfir es realmente sencillo; aquí te explicamos los pasos:

  1. Introduce unos granos de kéfir en un tarro de cristal.
  2. Vierte leche semidesnatada o entera en el tarro de cristal que contiene los granos de kéfir. No se recomienda hacerlo con leche desnatada, ya que produce un kéfir muy diluido.
  3. Cierre el tarro de cristal y deje reposar el contenido 24 horas lejos de la exposición a la luz.
  4. Vierte el contenido del tarro de cristal a otro vacío a través de un colador. El contenido deberá de ser más bien denso.
  5. Al acabar, tendremos los gránulos de kéfir en el colador y la bebida lista para tomar en el segundo tarro de cristal.
  6. Se recomienda colocar el líquido en el frigorífico para consumirlo frío, ya que gana bastante.
  7. Podrás reutilizar los gránulos de kéfir del colador para volver a mezclarlo con leche para seguir produciendo kéfir.
  8. Utiliza utensilios de plástico o madera durante el procedimiento.
  9. Mantenga los grános de kéfir en un armario lejos de la exposición a la luz. No guarde los granos en el frigorífico.
  10. Si ve que su kéfir produce un olor particular, tírelo.

Usos

El kéfir se ha vuelto especialmente conocido después de que la gente empiece a usarlo para tratar varias condiciones de salud como la mala digestión, el dolor de estómago, la diarrea y la intolerancia a la lactosa. No obstante, son necesarias más evidencias científicas para poder medir la efectividad real del kéfir sobre estas condiciones. Aunque el kéfir también tenga fama de ayudar a reducir el colesterol alto; investigaciones recientes si han demostrado que tomar kéfir tiene poco o ningún efecto sobre el niveles de colesterol.

Efectos secundarios

El kéfir puede causar estreñimiento y cólicos; no obstante, se considera seguro para la mayoría de los adultos que los toman por vía oral por un periodo máximo de precaución de unos 6 meses. Se recomienda que los niños de al menos 1 año de edad lo tomen por vía oral durante un máximo de 10 días seguidos.

Existe cierta preocupación de que las personas con un sistema inmunitario debilitado puedan tener problemas al tomar kéfir, ya que este contiene bacterias en crecimiento activo y levaduras que podrían favorecer el desarrollo de infecciones.

Por seguridad, se recomienda no tomar kéfir durante el embarazo y lactancia.

Dosis

La dosis apropiada depende de varios factores tales como la edad de la persona, su estado de salud, etc. Asegúrese de seguir las instrucciones en las etiquetas del producto y consulte a su farmacéutico u otro profesional de la salud antes de empezar a tomar.

1 comentario

  1. maria lujan laguna on

    desde que empecé a usar el kefir de agua me empecé a hinchar y tener muchos dolores abdominales lo dejé pero me persisten podria ser el kefir ?

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