Las investigaciones basadas en tratar la obesidad se suceden constantemente. En este sentido, un grupo de científicos de las universidades de Copenhague y de Monash, han dado con un gen que favorece la sensación de saciedad e incrementa la necesidad de hacer deporte. El gen en cuestión ha sido detectado y analizado en gusanos. No obstante, los científicos se muestran esperanzados con su hallazgo porque el modelo de animal usado en el ensayo comparte más del 80 % del genoma con los humanos.
El problema creciente de la obesidad
El pasado año, la revista científica The Lancet publicó un interesante estudio sobre el aumento notable de la obesidad en el mundo. Concretamente, científicos del Imperial College de Londres, se emplearon a fondo en conseguir datos estadísticos que mostraran el incremento de las personas obesas a nivel internacional.
Sin duda, los resultados fueron extremadamente llamativos. La investigación analizó el Índice de Masa Corporal (IMC) de algo más de 20 millones de personas a nivel mundial (186 países). Los análisis se llevaron a cabo entre 1975 y 2014. La mala noticia es que, en el año 1975, estadísticamente, había cerca de 105 millones de obesos en el mundo. Sin embargo, en el año 2014, esta cifra se vio aumentada hasta 641 millones de personas afectas de este grave problema.
La carencia de ejercicio físico y las pocas ganas de hacer deporte, así como la mala alimentación y los hábitos de vida poco saludables, son la explicación que los investigadores ofrecen para comprender estos datos. El problema es grave y, por ello, es necesario tomar medidas para erradicar la obesidad.
El gen que invita a hacer deporte
El estudio llevado acabo por investigadores australianos se ha publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences. Los científicos estudiaron el comportamiento de un gusano, conocido como Caernorhabditis Elegans. Al parecer este nematodo tiene un gen capaz de transmitir señales claras al cerebro cuando está saciado. Además, incrementa la necesidad de hacer deporte si esto fuera necesario para regular su actividad.
Teniendo en cuenta que el genoma de los gusanos comparte cerca del 80 % de los genes con el de los humanos, los investigadores se muestran esperanzados con este nuevo hallazgo.
Los científicos aseguran que estudiar los procesos metabólicos en modelos de gusanos es una alternativa perfecta para dar con las claves que permitan, en el futuro, crear fármacos que logren terminar con la lacra incipiente de la obesidad mundial. Estos problemas se relacionan con deficiencias en la alimentación saludable y el incremento notable del sedentarismo en la población.
El gusano en cuestión cuenta con una proteína que secuencia el ADN, conocida como factor ETS-5. Si la alimentación del animal no es la correcta, es decir, es rica en grasas o azúcar, este seguirá intentando alimentarse. En los humanos, este hecho provoca que la obesidad sea creciente. Por ello, los científicos que han ejecutado el estudio aseguran que analizar cómo funciona el factor ETS-5 en humanos sería el siguiente paso para poder diseñar fármacos capaces de controlar el apetito y activar las necesidades de hacer deporte en las personas.
