Ciática

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La ciática (también conocida como radiculopatía), es un término empleado para describir el dolor, adormecimiento, debilidad u hormigueo de la pierna causado por el pellizcamiento de un nervio en la parte inferior de la espalda.

Condiciones que causan ciática:

  • Hernia discal lumbar. Un disco herniado o deslizado que causa presión sobre una raíz nerviosa es la causa más común de la ciática.
  • Estenosis del canal lumbar. Esta condición resulta del estrechamiento del canal espinal, que ejerce presión sobre los nervios.
  • Discartrosis. Desgaste y desgarre de los discos y articulaciones subyacentes de la zona lumbar.
  • Espondilolistesis ístmica (desplazamiento de una vértebra).
  • Síndrome piriforme. Este se desarrolla cuando el músculo piriforme (un pequeño músculo que se encuentra por debajo de las nalgas), sufre espasmos o se aprieta; ejerciendo presión y pudiendo irritar el nervio ciático.
  • Disfunción de la articulación sacroilíaca.

El dolor ciático puede ser fuerte y debilitante a lo largo del trayecto del nervio ciático, especialmente en la nalga, y hasta el pie. Para otros, los síntomas de la ciática pueden ser infrecuentes e irritantes, aunque pueden empeorar.

Generalmente, la ciática se siente en una sola pierna a la vez. Normalmente, aunque el dolor puede notarse por todo el recorrido del nervio ciático, el dolor de la pierna suele ser más agudo que el dolor de la parte inferior de la espalda.

Síntomas comunes de la ciática:

  • Dolor lumbar.
  • Dolor constante en una sola nalga o pierna.
  • Dolor en la parte inferior de la espalda o de una nalga y que continúa por la parte posterior del muslo y hasta la parte inferior de la pierna y del pie.
  • Dolor que se alivia cuando el paciente se acuesta o camina, pero que empeora al ponerse de pie o al sentarse.
  • Hormigueo, adormecimiento o debilidad.
  • Debilidad o adormecimiento al mover la pierna o el pie.
  • Dolor fuerte en una pierna que pueda hacer difícil ponerse de pie o caminar.
  • Según la parte del nervio ciático afectada, síntomas de la ciática podrían incluir también el dolor de pie e incluso dolor en los dedos del pie.

Rara vez, los síntomas de la ciática que empeoran de manera súbita pueden requerir de una cirugía inmediata. Los pacientes deben buscar atención médica inmediata si experimentan cualquiera de estos síntomas:

  • Síntomas de la ciática que siguen empeorando en vez de mejorar.
  • Síntomas que ocurren en ambas piernas (ciática bilateral), causando disfunción o incontinencia intestinal o vesical.

Para la mayoría de pacientes, los remedios no quirúrgicos y el ejercicio regular son suficientes para aliviar el dolor. Para otros, cuando el dolor es grave o no mejora por sí solo, un enfoque de tratamiento más estructurado, o posiblemente una cirugía, pueden ser las mejores opciones.

Tratamientos no quirúrgicos de la ciática

Aproximadamente entre el 80% y el 90% de los pacientes con ciática mejoran después de varias semanas sin necesidad de cirugía.

Existe una amplia gama de opciones de tratamientos no quirúrgicos con el objetivo de aliviar el dolor. Generalmente, se recomiendan uno o una combinación de los tratamientos a continuación, junto con un programa específico de ejercicios.

  • Mantenerse en posiciones cómodas pero permaneciendo lo más activo posible.
  • Para el dolor ciático agudo, las compresas de calor o de hielo pueden ayudar a aliviar el dolor de la pierna, especialmente en la fase inicial. La mayoría de las persona utilizan primero el hielo, pero algunas encuentran más alivio aplicando calor. Ambas opciones se pueden alternar.
  • Los antinflamatorios no esteroides o los corticoesteroides orales pueden ser útiles para la reducción de la inflamación (factor que suele contribuir a causar el dolor ciático).
  • Si el dolor ciático es grave, se puede aplicar una inyección epidural de corticoesteroides para reducir la inflamación. Una inyección epidural, a diferencia de los medicamentos orales, inyecta los corticoesteroides directamente al área dolorida alrededor del nervio ciático para ayudar a reducir la inflamación que pueda estar causando el dolor. Aunque sus efectos suelen ser temporales (produciendo un alivio del dolor desde una semana o hasta un año), y no son efectivos en todos los pacientes; una inyección epidural de corticoesteroides puede ser eficaz para el alivio del dolor ciático agudo.

Si el dolor ciático es grave y no ha mejorado dentro de seis a doce semanas, es razonable considerar una cirugía de la parte inferior de la espalda. Según la causa del dolor ciático y su duración, será considerada una de dos operaciones quirúrgicas:

  • Una microdiscectomía (o cirugía abierta menor).
  • Una descompresión abierta (laminectomía lumbar).

Como regla general, una cirugía para la ciática podría considerarse en las siguientes situaciones:

  • Dolor de pierna que ha persistido durante más de 4 – 6 semanas.
  • Dolor que persiste después de intensos esfuerzos con tratamientos no quirúrgicos.
  • La afección está limitando la capacidad del paciente en realizar actividades cotidianas.
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