Beneficios del aceite de oliva para la piel

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El aceite de oliva es uno de los productos naturales más empleados para la elaboración de remedios caseros con fines variados. Debido a sus múltiples beneficios para la salud, también se ha convertido en uno de los complementos alimenticios favoritos de muchos. Sin embargo, sus usos más extendidos se trasladan al ámbito de la cosmética, y es que el conocido como “oro líquido” cuenta con una serie de propiedades altamente beneficiosas para la piel. ¿Quieres conocerlas para empezar a aprovecharte de ellas? En tuSíntoma te indicamos los beneficios del aceite de oliva para la piel y te mostramos cómo utilizar este producto para lucir una piel suave, tersa y sin arrugas.

Composición del aceite de oliva

El porcentaje exacto de cada uno de los componentes del aceite de oliva variará en función del tipo de oliva empleado, del grado de maduración y del proceso de producción, entre otros factores. No obstante, podemos establecer cuáles son esos componentes presentes en todos los aceites de oliva. De esta forma, vemos como este aceite vegetal está formado, principalmente, por dos fracciones: la saponificable, que ocupa alrededor del 98% y se compone de triglicéridos, y la insaponificable, presente en el 2% restante y constituida por tocoferoles (vitamina E), hidrocarburos (el betacaroteno ocupa la mayor cantidad), flavonoides y compuestos fenólicos, entre otros.

Aunque son varios los ácidos grasos que componen los triglicéridos del aceite de oliva, destaca la presencia de los monoinsaturados, siendo el ácido oleico el más representativo ocupando entre el 68 y el 80% del total. En segundo lugar, encontramos el ácido palmítico, con alrededor del 12%, y el linoléico en tercero, con un 5%. Sin embargo, repetimos, los porcentajes son aproximados, ya que en función del tipo de aceite de oliva pueden variar.

Propiedades del aceite de oliva para la piel

Los componentes anteriores se traducen en múltiples beneficios, considerándose a los siguientes los más importantes:

Hidratante

Debido a su alto contenido en ácidos grasos, especialmente ácido oleico, el aceite de oliva representa uno de los mejores hidratantes naturales que existe. De esta forma, consigue devolver a la piel su vitalidad, elasticidad y suavidad, dejando atrás la piel seca y quebradiza.

Antioxidante

Tanto la vitamina E como los compuestos fenólicos presentes en este aceite vegetal tienen un potente efecto antioxidante, siendo este otro de los beneficios del aceite de oliva para la piel más destacados. De esta forma, reacciona ante el exceso de radicales libres y nos ayuda a prevenir la oxidación celular, evitando el envejecimiento prematuro y ayudando a mantener la piel tersa.

Rejuvenecedor

Como consecuencia de las propiedades antioxidantes del aceite de oliva, este mismo producto ejerce un efecto rejuvenecedor sobre la piel, permitiendo reducir las arrugas y, a su vez, previniendo su aparición.

Cicatrizante

Por último, destaca la acción cicatrizante y reparadora de los tejidos dañados de la piel del aceite de oliva. Debido tanto a los ácidos grasos como al resto de compuestos, este producto natural se puede aplicar en casos de heridas y quemaduras, puesto que además de estimular la regeneración de la dermis, ayuda a mantenerla hidratada y aporta las vitaminas que necesita para su correcta recuperación. Para ello, tras desinfectar correctamente la herida, o limpiar las quemaduras, podemos aplicar una capa de aceite de oliva y dejar actuar. Así mismo, tenemos la opción de mezclar a partes iguales este aceite, miel y vino tinto, y aplicar la preparación sobre la zona afectada, ya que tanto la miel como el vino ayudan a potenciar el efecto cicatrizante. Pasados 20-30 minutos de la administración del remedio natural, debemos aclarar la piel con agua.

Usos del aceite de oliva para la piel

Aceite de oliva para la piel seca

Tal y como hemos visto, uno de los usos más extendidos del aceite de oliva es el de reparar la piel seca, tanto del rostro como del resto del cuerpo. Para ello, podemos elaborar una serie de remedios, siendo los siguientes los más efectivos:

  • Exfoliante casero con aceite de oliva

Antes de iniciar cualquier tratamiento para la piel seca, siempre se recomienda limpiarla bien y aplicar un exfoliante para eliminar las células muertas. Para ello, cogemos un recipiente y mezclamos en él aceite de oliva y azúcar, hasta obtener una pasta. Después, sobre la piel húmeda, extendemos el exfoliante por todo el cuerpo, o las partes secas que queremos revitalizar, realizando masajes circulares y ejerciendo una suave presión. Pasados 10 minutos, retiramos con agua fría o tibia.

  • Crema con aceite de oliva

Después de aplicar el exfoliante de aceite de oliva para la piel seca, es aconsejable administrar una crema hidratante con la finalidad de obtener unos mejores resultados. En este sentido, podemos añadir unas gotas de aceite de oliva a nuestra crema corporal o facial habitual, o elaborar una casera. Para ello, fundimos al baño María 6 gramos de cera de abejas, añadimos poco a poco 1/4 de vaso de aceite de oliva cuando esté completamente derretida y mezclamos bien con un palo de madera o una cuchara. No te preocupes si observas que los ingredientes tardan en integrarse, es completamente normal. Una vez conseguida la mezcla, se vierte en un vaso, se reserva en el frigorífico hasta que adquiera la consistencia de crema y se conserva en un tarro de cristal con tapa.

  • Mascarilla de aceite de oliva para la cara

Si la piel de la cara se muestra muy seca, el aceite de oliva es ideal para restaurarla y proporcionarle la vitalidad que necesita. Para conseguirlo, podemos preparar una mascarilla casera mezclando una cucharada de aceite de almendras dulces con otra de aceite de oliva y un trozo de aguacate, y aplicarla sobre las zonas secas del rostro para dejarla actuar durante 20-30 minutos. Es fundamental haber limpiado adecuadamente la piel antes de administrar la solución, y retirarla con agua tibia. Tanto el aguacate como el aceite de almendras son productos naturales con importantes propiedades hidratantes. Así mismo, debido a la composición de los tres ingredientes, también resulta una mascarilla perfecta para combatir las arrugas.

Otra opción mucho más sencilla y rápida de llevar a cabo es cubrir el rostro con una fina capa de aceite de oliva y dejar que actúe durante toda la noche. El aceite de oliva ayuda a equilibrar los niveles de grasa del rostro, devolviendo la suavidad y elasticidad a la piel, de manera que esta mascarilla es perfecta tanto para tratar la sequedad como para combatir la piel grasa o con acné.

Aceite de oliva para las arrugas

Como decíamos, entre los beneficios del aceite de oliva para la piel se encuentra la capacidad de repararla y devolverle la elasticidad, por lo que es un remedio natural excelente para reducir las arrugas de la cara. Para ello, además de la anterior, proponemos dos mascarillas caseras con altos efectos rejuvenecedores. La primera de ellas consiste en mezclar una clara de huevo con una cucharada de miel y otra de aceite de oliva. La aplicamos sobre el rostro, haciendo especial hincapié en las zonas con más arrugas, la dejamos actuar durante 20 minutos y la retiramos con agua templada. Para la segunda opción utilizaremos pepino, con un elevado poder antioxidante, y licuaremos una pieza pequeña y pelada junto con dos cucharadas de aceite de oliva. Distribuimos la mascarilla sobre la piel, la dejamos reposar durante 20 minutos y la quitamos con agua.

Podemos utilizar las mascarillas de aceite de oliva para las arrugas de la cara dos veces por semana, alternándolas o usando siempre la misma.

Aceite de oliva para las manchas de la cara

Debido a sus propiedades antioxidantes, reparadoras y regeneradoras de la piel, el aceite de oliva ayuda tanto a prevenir la aparición de manchas en la cara como a reducirlas, siempre y cuando se tomen otras medidas como el uso de cremas con un factor de protección solar elevado. Para conseguirlo, podemos aplicar todos los días una fina capa de aceite de oliva sobre el rostro y dejarla actuar durante toda la noche, o preparar una mascarilla casera y emplear ambos remedios.

La mascarilla de aceite de oliva para las manchas de la cara que proponemos se elabora mezclando dos cucharadas de aceite con el jugo de medio limón. La aplicamos sobre el rostro, la dejamos actuar durante 15 minutos y la retiramos con agua tibia. Otra opción igualmente efectiva es añadir a la mezcla un puñado de perejil fresco, dos rodajas de pepino y una cucharada más de aceite de oliva o una de aceite de almendras, licuarlo todo, distribuir por las manchas, dejar reposar durante 10-15 minutos y aclarar con agua.

Aceite de oliva para la depilación

Este producto no solo consigue hidratar la piel, sino que también ayuda a protegerla y repararla si se emplea la cuchilla como método de depilación habitual. ¿Cómo? Muy sencillo, utilizando el aceite de oliva como alternativa a la espuma depilatoria o gel. Por otro lado, también es el perfecto aliado de las personas que optan por la depilación con cera, puesto que ayuda a eliminar los restos que quedan adheridos a la piel a la par que la hidrata y suaviza.

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