La fertilización in vitro es una tecnología de reproducción asistida comúnmente conocida como FIV. La FIV es un proceso de fertilización manual mediante la combinación de un óvulo y esperma en un laboratorio, para posteriormente transferir el embrión en el útero.
¿Por qué usar la fertilización in vitro?
La FIV se puede utilizar para tratar la infertilidad en los siguientes casos:
- Trompas de Falopio bloqueadas o dañadas.
- Infertilidad masculina (incluye un conteo o movilidad disminuida de los espermatozoides).
- Mujeres con trastornos de ovulación, insuficiencia ovárica prematura o fibromas uterinos.
- Mujeres cuyas trompas de Falopio hayan sido retiradas.
- Personas con algún trastorno genético.
- Infertilidad cuyas causas no estén claras.
¿En qué consiste exactamente la fertilización in vitro?
Existen cinco pasos básicos en el proceso de fecundación in vitro:
- Vigilar y estimular el desarrollo de óvulo(s) sano(s) en los ovarios.
- Recoger el(los) óvulo(s).
- Asegurar el esperma.
- Combinar óvulo y espermas en un laboratorio y proporcionar el ambiente adecuado para la fertilización y el crecimiento del embrión.
- Transferencia de embriones en el útero.
¿Cuáles son los riesgos asociados con la fertilización in vitro?
Como con la mayoría de los procedimientos médicos, existen riesgos en el transcurso de esta operación. Los medicamentos para potenciar la fertilidad pueden tener varios efectos secundarios como dolores de cabeza, cambios de humor, dolor abdominal, sofocos y distensión abdominal (entre otros). Aunque no sea algo frecuente, fármacos para tratar la fertilidad pueden causar el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). Los síntomas del síndrome de hiperestimulación ovárica pueden incluir el dolor abdominal o la sensación de estar hinchada. Los síntomas más graves incluyen:
- Náuseas o vómitos.
- Disminución de la frecuencia urinaria.
- Dificultad para respirar.
- Debilidad.
- Fuertes dolores de estómago e hinchazón.
- Aumento de peso considerable en menos de una semana.
Si experimenta cualquiera de estos síntomas, póngase de inmediato en contacto con su médico.
Riesgos adicionales de la fertilización in vitro (FIV).
Esta operación también conlleva riesgos de sangrado, infección y daño en el intestino o la vejiga. Además, existe el riesgo de parto prematuro y bajo peso del bebé al nacer.
La reproducción asistida implica un compromiso físico, financiero y emocional por parte de una pareja. Los problemas de estrés psicológico y emocional son comunes, sobre todo si la FIV no tiene éxito. Cabe señalar que la FIV es un procedimiento caro, y muchos seguros no proporcionan cobertura para los tratamientos de fertilidad.
¿Cuál es el porcentaje de éxito de la fertilización in vitro?
La tasa de éxito de las clínicas de fecundación in vitro depende de muchos factores, incluyendo el historial médico, la edad materna, la causa de la infertilidad, y estilo de vida. Es importante saber que las tasas de embarazo no son las mismas que las tasas de nacimiento exitosas.
La tasa aproximada de nacimientos con éxito por cada ciclo de FIV ronda el:
- 42% en mujeres menores de 35 años.
- 34% en mujeres de entre 35 a 37 años.
- 25% en mujeres de entre 38 a 40 años.
- 15% en mujeres de más de 40 años.
¿Qué pasa si no genero óvulos sanos o mi marido es estéril?
Puede optar por utilizar óvulos, embriones y/o espermatozoides donados. Sin embargo, asegúrese de hablar con un especialista sobre cuestiones de donantes. Existen varias cuestiones jurídicas así como derechos legales sobre este tema.
