Tomar el sol con precaución es positivo para la salud

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Cuando se acerca el verano y la radiación solar se va haciendo más potente es muy común leer en los medios de comunicación los peligros de tomar el sol de forma excesiva. Pese a esto, también hay que tener en cuenta que la radiación ultravioleta es esencial para la absorción de vitamina D. Se trata de un nutriente esencial para el correcto funcionamiento del organismo.

Científicos del Grupo de Investigación en Radiación Solar de la Universidad Politécnica de Valencia, han desarrollado un completo estudio en el que han logrado medir cuánto tipo de radiación solar es beneficioso para el cuerpo en los diversos meses del año. Las conclusiones de esta investigación se han publicado en la revista Science of the Total Environment.

Tomar el sol y la vitamina D

La vitamina D es un nutriente esencial para el organismo, que colabora en la correcta absorción del calcio. Una deficiencia de la misma puede conllevar consecuencias en el envejecimiento, como la aparición de osteoporosis. La mejor forma de producir vitamina D a diario es a través de la exposición solar. Muy pocos alimentos contienen niveles óptimos de esta vitamina, por lo que tomar el sol se convierte en la mejor solución. En cuanto a la alimentación, la mayor fuente de esta vitamina se localiza en los pescados grasos.

Si bien es cierto que la exposición solar exagerada puede favorecer la aparición de patologías graves relacionadas con la piel, también es verdad que una exposición moderada es esencial para que el cuerpo goce de los aportes necesarios de vitamina D.

Los científicos aseguran que en España cuenta con un elevado porcentaje de personas que muestran carencias frente a esta vitamina. Esto, obviamente, aumenta el riesgo a padecer enfermedades relacionadas con la edad.

¿Cuánta radiación solar es necesaria?

Los científicos valencianos analizaron la irradiación solar ultravioleta en las horas del mediodía durante cuatro meses de un año entre 2003 y 2010. Esos cuatro meses corresponden a las cuatro estaciones en que se divide cada periodo anual.

De esta forma se logró averiguar cuánto tiempo de exposición solar es necesario para que una persona con un tipo de piel III, el más común en España, padezca el clásico eritema solar. Los resultados muestran necesidades diferentes, en función de la temporada. No obstante, todos estos cálculos varían si la persona cuenta con un tipo de piel diferente (más clara o más oscura).

Para que los aportes de vitamina D sean óptimos, un individuo debería de tomar el sol unos 20 minutos diarios, en verano, y algo más de 130 minutos al día en los meses de invierno.

Los investigadores han desarrollado estos cálculos teniendo como hora de exposición al sol el mediodía (entre las 12.30 y las 13.30). Para que en enero los aportes de vitamina D sean correctos y no se presente carencia de la misma, es importante tomar el sol en un 10 % del cuerpo durante algo más de dos horas. Según los científicos, esta es la principal complicación.

Sin embargo, durante el verano, bastará con exponerse al sol entre 10 y 20 minutos diarios. La radiación solar necesaria para estos meses veraniegos se ha calculado teniendo en cuenta que un 25 % del cuerpo gozaría de los rayos solares.

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