La polémica que hay suscitada alrededor del panga, no deja de sorprender a algunos expertos, que no encuentran motivo para tanta alarma social. No obstante, en este debate tan polémico sobre la seguridad de este pescado blanco, intervienen cada vez más actores que lo que consiguen es generar una controversia aún mayor sobre su calidad y el posible daño para la salud, derivado de su consumo continuado.
El nombre real de este famoso pescado blanco es “Pangasius hypophthalmus”. Se trata de una variedad muy económica, que no ha estado nunca ajena a la polémica. No hace mucho, la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa) ha solicitado a las autoridades competentes que se prohíba esta variedad de pescado en los comedores escolares. Esto, unido a la eliminación de estos pescados de supermercados como El Corte Inglés o Carrefour, ha hecho saltar todas las alarmas sobre su salubridad.
El problema real del panga radica en el lugar en el que se cría esta especie (la que se vende en España). Se trata de pescados criados en granjas del río Mekong, en Vietnam. Este es uno de los ríos con mayores niveles de contaminación de todos los del mundo, además de estar en unas condiciones de explotación extremas.
Teniendo en cuenta que España es el país de la Unión Europea que más panga importó durante el año 2015, se puede comprender la alarma social suscitada alrededor de este hecho. La realidad es que el elevado consumo de este pescado en nuestro país se debe a su bajo precio, mucho menor que el de otras especies que se cultivan en España.
Polémica alrededor del panga: ¿justificada?
Muchos expertos aseguran que la alarma social que hay alrededor de este pescado es absolutamente injustificada. Precisamente por tratarse de una especie criada en un lugar con tan elevados datos de contaminación, son muchísimos los controles sanitarios que se realizan en España a este tipo de pescados. De hecho, los expertos aseguran que los niveles de contaminación se encuentran en los límites legales, no suponiendo ningún riesgo para la salud de los consumidores.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizó un estudio sobre este pescado que se vende en los supermercados españoles. Para ello, se analizaron 23 muestras y los resultados ofrecieron presencia de mercurio en nueve pescados y en otros cuatro se podía observar un herbicida (inocuo para la salud) llamado trifluralina.
Pese a todo esto, la ingesta de panga no es considerada como peligrosa, ya que la presencia de mercurio es común en gran parte de las especies de pescado que se venden en el país. Además, no se trata de una cantidad capaz de dañar el organismo del consumidor. En el caso del herbicida, que está prohibido en la Unión Europea, se trata de un agente que no provoca toxicidad en los alimentos, pero sí que es dañino a nivel medioambiental.
Desde la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, se hace hincapié en asegurar que la ingesta de panga no entraña un grave problema para la salud del consumidor. Aunque, lo cierto es que se trata de un pescado con pocas cualidades nutritivas.
El valor nutritivo de la especie
Los expertos achacan la decisión de algunos supermercados europeos de dejar de vender panga en sus instalaciones a factores medioambientales y no de calidad alimentaria o nutricionales.
Este pescado ofrece un sabor extremadamente suave, con pocos nutrientes. En cuanto a proteínas, cuenta con la mitad de las que se pueden ingerir a través del lenguado o la merluza. Además, es muy pobre en ácidos grasos omega 3. Al tratarse de un pez rico en agua, las grasas resultan bajas y por ello su calidad nutricional es tan limitada.
Los expertos en nutrición aseguran que una dieta equilibrada y variada es la clave. Obviamente, es recomendable apostar por la variedad. En España son muchos los pescados de calidad, fáciles de comer para los niños, que ofrecen aportes nutricionales ricos en proteínas y omega 3. Por lo tanto, lo ideal sería combinar la ingesta de varios de ellos con otro tipo de nutrientes esenciales. Pero, matizan que el consumo normal de panga no supone ningún problema para la salud.
