Investigadores hallan un método no invasivo para valorar el dolor en bebés

0

Uno de los principales retos de hospitales y clínicas, y dentro de ellos más concretamente de los especialistas en anestesiología, es conseguir erradicar complemente el dolor de los pacientes, o al menos disminuirlo lo máximo posible.

En el caso de pacientes adultos este objetivo parece más sencillo de cumplir, ya que estos pueden verbalizar lo que sienten en cada momento, si un tratamiento o situación clínica les provoca dolor y en qué intensidad.

El problema viene con los bebés, puesto que no son capaces de hablar y verbalizar lo que sienten. Por tanto, determinar el grado de dolor que padece un lactante cuando está siendo tratado o tras haberle sido realizada una intervención quirúrgica, supone gran dificultad.

Ahora, gracias a un grupo de investigadores británicos de la Universidad de Oxford, los especialistas lo tienen mucho más fácil. Este grupo de científicos ha dado con un método no invasivo capaz de valorar el dolor en bebés.

Registro de la actividad cerebral de los bebés para medir el dolor

El método consiste en registrar la actividad cerebral de los lactantes mediante técnicas electroencefalomagnéticas, que son totalmente inocuas para los niños.

Hasta llegar a este resultado, los investigadores estudiaron inicialmente a 18 bebés a los que se les registró la actividad cerebral mientras se les hacía un análisis de sangre, para posteriormente registrar de nuevo su actividad cerebral en la realización de pruebas menos dolorosas.

Los autores del estudio comprobaron que durante la analítica sanguínea los bebés presentaban mayor sensibilidad por el uso de la aguja, que en las pruebas posteriores. El estudio se prolongó durante un tiempo y fueron incluidos en él casi un centenar de lactantes.

Importancia del resultado del estudio

Esta nueva herramienta supone enormes beneficios para los bebés, ya que al determinar la intensidad de dolor que padecen, los anestesiólogos pueden enfrentarlo más fácilmente con fármacos concretos. Además, el beneficio es mayor si se tiene en cuenta que hay que ser muy minucioso con las dosis de medicamentos suministradas a los lactantes, ya que ellos no metabolizan los fármacos de la misma manera que los adultos. Así, las técnicas electroencefalomagnéticas aplicadas para registrar la actividad cerebral de los niños pueden ser utilizadas también para determinar si una dosis concreta está siendo efectiva o no.

Hasta ahora, y gracias a especialistas del Hospital de La Paz, los médicos utilizaban la denominada “Escala Llanto” para hacerse una idea del grado de dolor en los niños menores de 3 años. Los especialistas debían puntuar del 0 al 10 una serie de parámetros que se corresponden con las letras de la palabra “Llanto”, siendo los niños con mayor puntación los que padecen más dolor y al viceversa.

Así, con la “LL” se mide el llanto y la forma que tiene, la “A” mide la actitud psicológica, si el niño está nervioso, tranquilo, inquieto, etc. La “N” analiza la normo respiración o frecuencia en la que el niño respira, si es normal o más elevada de lo habitual. La “T” corresponde a la medición del tono postural y la “O” la observación de la cara y sus expresiones.

Ahora, gracias a este nuevo estudio, los médicos cuentan con una herramienta más para enfrentarse al dolor de los bebés e intentar hacerlo desaparecer o disminuirlo, en la medida de lo posible, dando un paso más hacia la consecución del reto de crear “hospitales sin dolor”.

Compartir.

Dejar un comentario