Un estudio reciente, llevado a cabo por investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania, en Estados Unidos, muestra resultados muy llamativos en cuanto a la asociación de la anemia con la pérdida de audición en personas adultas.
Tras el estudio, se puede determinar que la anemia ferropénica está directamente ligada a posibles casos de deterioro en la capacidad auditiva de personas adultas. Los investigadores aseguran que ahora es el momento de continuar con la investigación para determinar cómo se produce esta asociación y establecer la forma de detectar precozmente a este tipo de pacientes.
¿Qué es la anemia ferropénica?
La anemia ferropénica es una patología de fácil diagnóstico, provocada por la carencia de hierro en el organismo. El hierro es uno de los metales esenciales en la formación de hemoglobina. El déficit de hierro en el cuerpo puede ocasionar este tipo de anemia que, pese a contar con tratamientos muy efectivos, puede dañar seriamente al organismo.
Entre los síntomas más claros de la anemia ferropénica destacan los mareos, la fatiga, la irritabilidad y la posible aparición de náuseas. La buena noticia es que su diagnóstico como el tratamiento posterior suele ser muy sencillo.
Tras el estudio se pudo comprobar cómo los pacientes con anemia ferropénica contaban con un riesgo muy aumentado de padecer pérdidas de audición. Esto explica que la patología se relacione con serios problemas de salud. Por ello, los especialistas aseguran que el diagnóstico precoz es lo más importante.
Datos del estudio sobre la pérdida auditiva
Los científicos realizaron un análisis estadístico, teniendo en cuenta el historial médico de un total de 305.339 pacientes adultos. La media de edad de todos ellos rondaba los 50 años. La prevalencia de anemia ferropénica en este muestreo era del 0,7 %. Con todos los datos, comprobaron cómo un 1,1 % de los pacientes anémicos contaban con una pérdida auditiva neurosensorial y el 3,4% padecían pérdida de audición mixta.
La pérdida auditiva neurosensorial pude estar provocada por una lesión en los nervios auditivos o en la cóclea. Por el contrario, la pérdida de audición mixta, combina la anterior con una carencia auditiva conductiva, provocada por daños en el sistema óseo del oído medio.
Con los resultados del estudio, presentados recientemente, los científicos aseguran que la anemia ferropénica incrementa el riesgo de sufrir pérdidas de audición en adultos. Concretamente, este incremento es 1,82 veces más elevado para la pérdida auditiva neurosensorial y 2,41 veces más elevado para la mixta.
Tras este hallazgo, los investigadores plantean el siguiente paso. Lo que pretenden ahora es comprender el porqué de esa relación entre ambas patologías, con el fin de detectar si el diagnóstico precoz podría actuar de forma positiva, garantizando la correcta salud general.
