Es bien sabido que la dieta equilibrada, basada en una alimentación saludable, es lo que todo el mundo debería de seguir para contar con un organismo sano y óptimo. Pero, siempre surge la duda de qué tipo de nutrientes hay que ingerir a lo largo de un día completo. Es decir, ¿cuándo hay que tomar carbohidratos, grasas o proteínas?
La creencia popular indica que es esencial alimentarse más copiosamente por las mañanas para contar con un mayor aporte energético durante todo el día. Esto es cierto, pero hay que tener claro que la nutrición debe de ir siempre acompañada de los alimentos esenciales. Para ello, la hora a la que se ingieren tiene mucha importancia.
Para llevar a cabo una dieta saludable y equilibrada no solamente hay que tener en cuenta la cantidad de calorías o el tipo de nutriente que se va a ingerir, sino que también es importante saber cuándo debe hacerse en cada caso. Esto tendrá consecuencias obvias en el metabolismo. Por ello, es importante conocer los detalles de cada grupo de alimentos para que el cuerpo aproveche sus cualidades específicas perfectamente. Consumir alimentos en momentos poco oportunos puede cambiar los ritmos biológicos, teniendo consecuencias claras a la hora de metabolizarlos.
Algunos expertos aseguran que cualquier comida debe incluir proteínas, grasas y carbohidratos. Pero, la clave está en qué cantidad de cada uno de estos nutrientes se debe ingerir, en función del momento del día.
Nutrición durante un día
Las tres comidas principales (desayuno, comida y cena) cuentan con diferencias sustanciosas a la hora de metabolizar los alimentos que se ingieren. Pero los nutricionistas aseguran que no solo es importante centrarse en estas ingestas de nutrientes. Lo idóneo es hacer un mínimo de cinco comidas diarias, en cantidades más pequeñas. Además, si se trata de una persona deportista es importante contar con aportes energéticos más amplios.
Qué se debe comer por las mañanas
A primera hora de la mañana el cuerpo necesita activarse y contar con una mayor energía, porque la va a necesitar a lo largo del día. Por ello, los expertos en nutrición indican que los hidratos de carbono son el alimento perfecto. Este tipo de nutrientes generan mucha más energía y de forma más rápida que las proteínas o las grasas. Además, los nutricionistas hablan de la preferencia de que estos hidratos se basen en cereales integrales, de grano entero.
No obstante, es conveniente combinar el consumo de hidratos con el de proteínas. Los hidratos de carbono pueden provocar picos de insulina y las proteínas son ideales para frenar este efecto de los carbohidratos.
A media mañana es importante contar con aportes alimenticios óptimos para que el organismo no se resienta. La fruta es el alimento perfecto para este momento del día. Acompañarla de algún tipo de proteína es importante para que la nutrición sea la más adecuada.
Qué se debe comer por las tardes y noches
Según los expertos en nutrición, a partir de las seis de la tarde comienza la fase de recuperación. Esto significa que los alimentos más adecuados para este momento del día son las grasas y las proteínas. Este tipo de nutrientes son perfectos para llevar a cabo la reparación celular. Las grasas son esenciales para que las vitaminas sean perfectamente absorbidas por el cuerpo. Pero, los nutricionistas recomiendan que sean grasas saludables, ricas en ácidos grasos omega 3. El aceite de oliva es una buena fuente de este tipo de grasas.
Nutrición para deportistas
Estos expertos en nutrición también hacen hincapié en las necesidades de la alimentación para aquellas personas que practican deporte de forma continuada. El cuerpo está sometido a un gran esfuerzo, por lo que es esencial darle aportes energéticos antes de comenzar el entrenamiento. Los hidratos de carbono son perfectos para esto, ya que cuentan con un buen índice glucémico. Aunque, lo ideal es consumirlos una media hora antes de la sesión deportiva.
Al finalizar el ejercicio físico es importante recuperarse de la actividad. Para ello, la mejor opción es ingerir buenas dosis de proteínas. Este tipo de nutrientes ayudan a la recuperación muscular, aportando esos aminoácidos esenciales que el organismo no es capaz de fabricar por sí solo.
