Los cuadros de depresión antes o después del parto cuentan con una elevadísima prevalencia entre las mujeres a nivel mundial. De hecho, los datos actuales indican que 15 de cada 100 mujeres se deprimen durante esta etapa de su vida. Teniendo en cuenta que este tipo de afecciones mentales pueden conllevar serios problemas, tanto para la madre como para el niño, es importante trabajar en la detección precoz de estas situaciones.
Tres investigadoras españolas (dos psicólogas y una ginecóloga) han dado con una técnica de cribado, en el primer trimestre de embarazo, a través de la que es posible detectar el riesgo de la madre a sufrir una depresión relacionada con el nacimiento de su hijo.
Según los datos presentados por las investigadoras, una de cada cuatro muertes de mujeres tras el parto está relacionada con problemas mentales. Además, los hijos de las madres que han sufrido una depresión perinatal o postparto son más propensos a padecer problemas de aprendizaje o, incluso, sociales.
Estos datos fueron los que llevaron a las investigadoras a prestar atención a la forma de detectar de manera precoz la posible aparición de un cuadro de depresión en gestantes o madres.
La depresión perinatal a menudo ni siquiera se diagnostica, lo que conlleva consecuencias muy graves para la madre y el niño. Según las responsables de este hallazgo, más del 60 % de los casos de mujeres deprimidas antes o después del alumbramiento no cuentan con un diagnóstico certero y claro.
Ensayo clínico sobre la depresión perinatal
De la misma forma en la que durante el primer trimestre de embarazo se realiza el cribado de enfermedades cromosómicas, las investigadoras llevaron a cabo uno en el que podían detectar el riesgo a la depresión perinatal. En el momento en el que se iba a realizar la primera ecografía, 445 embarazadas se sometieron a un cuestionario previo. De todas ellas, trabajaron con las 15 gestantes que contaban con un riesgo medio a sufrir un cuadro depresivo. Los casos de riesgo elevado fueron derivados directamente a los servicios de salud mental.
Durante los meses de embarazo, trabajaron con las 15 gestantes a través de diversas terapias cognitivo-conductuales. El sorprendente resultado es que ninguna sufrió una depresión perinatal. Además, durante el seguimiento (a los tres y seis meses tras el alumbramiento) las 15 madres seguían sin presentar síntomas de cuadros de depresión.
La detección precoz es la clave de todo, según las científicas españolas. De esta forma es fácil trabajar en la prevención de estas afecciones mentales, consiguiendo, también, que los niños eviten las consecuencias que conlleva una depresión postparto o preparto.
Diferencias entre países
Algunos estudios llevados a cabo en Estados Unidos relacionan la depresión perinatal con mujeres de bajo nivel socioeconómico y cultural, que tampoco cuentan con apoyo familiar durante el embarazo. Sin embargo, los datos que se desprenden del estudio realizado por las investigadoras en España avalan todo lo contrario. La mayoría de las gestantes que contaban con mayor riesgo a deprimirse eran mujeres con niveles de estudios elevados, mayores y embarazadas a través de programas de fertilidad.
El próximo reto de estas científicas es conseguir financiación para poder mejorar esta técnica de cribado precoz para detectar la depresión perinatal y lograr que estos métodos se extiendan a nivel nacional para prevenir enfermedades mentales que pueden causar estragos en madres e hijos.
