Algunos estudios científicos han demostrado que la ingesta de cereales integrales y un mayor aporte de fibra tiene beneficios para el organismo. Generalmente, lo que se sabe al respecto es que una dieta rica en este tipo de nutrientes es ideal para controlar la glucemia. No obstante, hasta ahora no había estudios realizados en torno a los beneficios que estas dietas aportan frente al peso corporal.
Es cierto que históricamente se ha asociado al consumo de cereales integrales y fibra con un efecto positivo en el adelgazamiento o la quema de calorías, pero la controversia radicaba en que no existían estudios clínicos que se hubieran realizado en este sentido. Por ello, el ensayo científico, publicado en la revista The American Journal of Clinical Nutrition, sobre la ingesta de cereales integrales, ofrece hallazgos significativos al respecto.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Tufts, en Boston, ha demostrado cómo el consumo de cereales integrales, en lugar de refinados, además de un incremento en la ingesta de fibra, puede aumentar la pérdida de calorías diarias. La clave está en el efecto que estos nutrientes tienen en el metabolismo.
A través de este estudio, los investigadores, han logrado confirmar las evidencias que había sobre este tipo de cereales y su buen funcionamiento para controlar y mantener el peso corporal, logrando, así, una mejor salud.
Cereales integrales vs cereales de grano completo
La investigación se llevó a cabo durante un periodo de ocho semanas. Para ello, se siguió la dieta de los 81 participantes (hombres y mujeres de entre 40 y 65 años de edad). Durante las dos primeras semanas de estudio, todos siguieron la misma dieta. De esta forma, los expertos nutricionistas pudieron averiguar las necesidades propias y particulares de cada uno de los participantes en la investigación. Obviamente, las necesidades calóricas no son las mismas en toda la población.
Tras estas semanas de control, se eligió aleatoriamente a los participantes que tomarían cereales integrales y a los que no. Las dietas eran iguales en todos los casos, la única diferencia radicaba en la ingesta del tipo de cereal y un mayor aporte de fibra.
Según explican los propios investigadores, todos los participantes siguieron dietas muy completas, en las que se incluía todo tipo de nutrientes. Con la única salvedad del tipo de cereales. Durante todo el periodo de duración del ensayo, se midió la tasa metabólica, el peso, el apetito, la sensación de saciedad, los niveles de glucosa en sangre y las calorías fecales, en todos los integrantes del estudio.
Resultados del ensayo clínico
Los resultados fueron completamente esclarecedores. Todos los que realizaron una dieta en base a cereales integrales contaron un aumento significativo de la tasa metabólica en reposo. Esto era algo que no ocurría en los participantes que tomaban cereales refinados en sus dietas. En calorías, equivaldría a una pérdida de unas 100 calorías adicionales al día para aquellos que incrementaron la fibra e ingerían cereales integrales.
Según los científicos, esto se explica debido al incremento de la tasa metabólica que produce este tipo de nutrientes, además del aumento de las deposiciones, producido por el mayor consumo de fibra.
En cuanto a las sensaciones de hambre y saciedad, fueron las mismas en ambos grupos del ensayo clínico.
