Diferentes estudios científicos, llevados a cabo en España, demuestran la importancia de la correcta hidratación infantil para que los niños cuenten con buenas funciones cognitivas y un correcto rendimiento escolar. En este sentido, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria aconseja que los niveles de hidratación en los más pequeños sean de 2,1 litros diarios para niños y de 1,9 litros para las niñas.
Estos niveles de hidratación recomendados incluyen, obviamente, tanto bebidas como la ingesta de alimentos. Las frutas y verduras cuentan con muchos líquidos, esenciales en la salud infantil. Por ello, los expertos pretenden concienciar a los padres de la necesidad de que los niños cuenten con aportes de alimentos de este tipo, además de lo esencial que resulta beber agua varias veces al día.
Que el niño o niña no tenga los niveles de hidratación aconsejados no quiere decir que estén deshidratados, sino que sus niveles no son los correctos. Lo que afectaría, de forma clara, a las funciones cognitivas del menor.
Estudios que muestran las necesidades de hidratación infantil
La importancia de la actividad física
La Universidad Complutense y la Universidad Alfonso X el Sabio, ambas de Madrid, llevaron a cabo un estudio el pasado año 2014, en el que midieron la hidratación infantil y la realización de ejercicio físico. Para ello, contaron con una muestra de 564 niños de entre 9 y 12 años. De todos ellos, el 78 % eran poco activos físicamente, el 19 % sí que practicaba ejercicio y el 3 % restante eran niños sedentarios.
En ambos grupos los niveles de hidratación eran alarmantemente bajos. De hecho, se comprobó que algo más del 90 % de los menores no contaban con los niveles de líquidos recomendados. Este ensayo aclaró que la hidratación no aporta diferencias entre los niños que hacen más deporte y los que no tienen mucha actividad física. Por lo tanto, se trata de un problema preocupante, que podría solucionarse de fácil manera.
Niños hidratados: mejor funcionamiento cerebral
Otro estudio, llevado a cabo por la Universidad Complutense de Madrid tomó una muestra de 97 niños madrileños, de entre 8 y 9 años. Dicho ensayo pretendía relacionar la hidratación con las funciones cognitivas.
El estudio se realizó durante tres días. En este tiempo se analizó la ingesta total de comida y bebida para poder controlar correctamente el agua corporal de cada niño. Además, se llevó a cabo un completo test de atención que pudiera ofrecer datos sobre el funcionamiento cerebral y el rendimiento escolar.
Uno de los datos más importantes del estudio fue que algo más del 80 % de los niños no cubrían las necesidades de hidratación infantil que se recomiendan. Por otra parte, los investigadores dieron con el hallazgo de que cuanta más agua corporal tiene el niño en su sistema, la velocidad y la efectividad durante su jornada escolar eran mucho mayores. En este sentido, los menores que, además, bebían agua a mitad de la mañana mostraban una efectividad aumentada en comparación con los que no lo hacían.
Teniendo en cuenta que la hidratación infantil tiene consecuencias notables en el estado de ánimo de los niños, así como en las funciones cognitivas, los expertos recomiendan que durante las clases se realicen paradas para que todos los menores puedan beber agua y mantener los niveles de líquidos en lo recomendado por las autoridades.
