El sedentarismo infantil es una lacra que afecta a miles de niños a nivel mundial. Diversos estudios científicos concluyen que la inactividad física durante la primera etapa de la vida incrementa notablemente el riesgo a padecer patologías cardiovasculares en el futuro. Por ello, desde el movimiento “Children in the City” pretenden promover los hábitos saludables, realizados en familia, para evitar las consecuencias del sedentarismo en los niños.
Según los datos que aporta esta campaña, realizada a nivel global, unas correctas conductas saludables durante los primeros años de vida, pueden llegar a favorecer hasta en un 35 % la salud cardiovascular en el futuro. De hecho, uno de los factores de riesgo más llamativos y conocidos de las enfermedades cardiovasculares es el sedentarismo. Más de 115.000 personas mueren cada año en el mundo a causa de patologías de este tipo.
“Children in the City”
Esta campaña global ha sido promovida por entidades como la Fundación Española del Corazón (FEC), la Union Of European Football Asociations (UEFA) y la World Heart Federation (WHF). El objetivo común es lograr mejorar el estilo de vida de los menores, evitando el sedentarismo infantil. Para ello, la principal apuesta es lograr que la familia se implique debidamente en estos hábitos saludables.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que los niños de entre 5 y 17 años deben de realizar una hora de ejercicio físico diaria. Según los datos que aportan las entidades participantes en esta campaña, más del 85 % de los menores del mundo no llegan a esos parámetros establecidos por la OMS.
Consecuencias del sedentarismo infantil
Una de las consecuencias del sedentarismo infantil se asocia a un menor rendimiento escolar durante la etapa de la infancia. Además, se trata de niños con mayores probabilidades de caer enfermos. Esto se hace notable, concretamente, en los periodos de ausencia escolar.
Cerca del 80 % de las enfermedades que se derivan del sedentarismo en la etapa infantil podrían prevenirse, siguiendo las recomendaciones establecidas por la OMS al respecto.
Para lanzar esta campaña, las entidades participantes han encuestado a un total de 522 niños y los resultados han sido alarmantes. Son muchos los niños que aseguran que nunca practican ejercicio físico en familia y, además, aseguran que sería importante poder hacerlo.
Por ello, esta campaña se lanza para concienciar a las familias de la necesidad de terminar con la lacra del sedentarismo infantil. Para ello, es importante promover estilos de vida saludables desde el seno familiar. Obviamente, los hijos de padres sedentarios son mucho más propensos a no practicar deporte a lo largo de su vida. Por lo tanto, esta campaña de concienciación pretende lanzar un mensaje claro a las familias. Aumentar la calidad de vida de sus hijos, jugando juntos a través de actividades físicas podrá mejorar la salud cardiovascular en la etapa adulta de los niños.
