Los avances en la ciencia son cada vez más notables. Para contribuir a ellos, son muchos los grupos de estudio los que apuestan por encontrar soluciones y alternativas que permitan conocer el correcto funcionamiento de cada órgano corporal. Con los resultados obtenidos, posteriormente, pueden establecer planes de actuación frente a posibles patologías más o menos graves.
En la actualidad, acabar con las interminables listas de espera para recibir trasplantes de órganos es una prioridad. Y, al parecer, la ciencia no está tan lejos de lograrlo. Recientemente, un equipo de investigación del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati, en Estados Unidos, ha publicado los resultados de un satisfactorio estudio en la revista Nature. Lo que han logrado ha sido crear parte de un estómago funcional en una placa de laboratorio.
Obviamente, este pequeño estómago no tiene sentido por sí solo, ya que por ahora lo que han conseguido es recrear solamente dos de las cuatro partes que forman el órgano. No obstante, el avance es notable, porque el mini estómago se comporta de forma similar a uno real. Es decir, es capaz de producir ácidos y enzimas digestivas.
Un estómago funcional a partir de células madre
Las células madre pluripotentes son capaces de transformarse en cualquier otro tipo de célula. Para lograr este estómago funcional, los científicos han recurrido al uso de estas células madre. El resultado es, cuanto menos, esperanzador.
Tan solo han sido necesarias seis semanas para lograr un mini estómago elaborado en una placa Petri de laboratorio. El logro ha permitido desarrollar el tejido correspondiente al corpus y al fundus del estómago humano.
Un estómago funcional consta de cuatro partes diferenciadas: el cardias, que recibe los alimentos directos del esófago; el fundus, donde se halla la curvatura mayor; el corpus o cuerpo, la región más importante del estómago; el píloro y el antro, la zona más externa del estómago que se encarga de eliminar el contenido del mismo hacia el duodeno.
Avances a través del estudio
Este estómago funcional, desarrollado en el laboratorio, todavía está en una fase experimental, por lo que no tiene la capacidad de imitar todos los procesos y funciones de uno original. Pero sí que permitirá llevar a cabo ensayos e investigaciones, que consigan arrojar luz sobre patologías comunes estomacales, así como el cáncer gástrico, uno de los que más mortalidad conlleva.
Los científicos indican que para poder crear este mini estómago han tenido que prestar atención y estudiar el desarrollo de un estómago humano a nivel embrionario. De otra manera no habrían sido capaces de lograr este hallazgo, que arroja mucha luz en las futuras investigaciones científicas del sector.
