Un estudio pionero en el mundo, publicado en la revista Nature Neuroscience, ofrece unos resultados bastante llamativos sobre el funcionamiento del cerebro de la mujer durante su primer embarazo. Dicha investigación es el resultado de cinco años de análisis y estudio, por lo que todavía es pronto para ofrecer más respuestas a las incógnitas que se abren tras los primeros resultados.
Lo más significativo de esta investigación es el hallazgo de que la materia gris de la mujer embarazada se reduce considerablemente. No se trata de una reducción de la inteligencia, sino todo lo contrario. El instinto de protección del bebé se activa de esta forma, creando unas prioridades a través del cerebro.
Los cambios físicos del embarazo en una mujer son notables y están claros. Pero, lo que se ha hecho a través de esta investigación es averiguar qué pasa a nivel neuronal. La estructura cerebral de la madre se altera de forma duradera, como mínimo desde los primeros meses de embarazo y hasta los dos años de edad del bebé. De esta manera se mejora la relación de la madre con el niño, incrementando la capacidad de protección de la misma.
Datos del estudio en mujeres embarazadas
En este estudio, en el que han colaborado diversas entidades españolas, se estudiaron las resonancias de 25 embarazadas, antes y tras el parto. Además, también se tuvo en cuenta las imágenes cerebrales de 19 de las parejas de estas mujeres. También se tomó en cuenta a un grupo de control de 20 mujeres y sus parejas, que jamás habían estado embarazadas.
Los resultados, en todos los casos de gestantes fueron similares. Algunas zonas de la corteza cerebral de estas mujeres, que viven su primer embarazo, se vieron significativamente reducidas. Se trata de las áreas relacionadas con las relaciones sociales.
Cuando la madre ve la imagen de su futuro hijo, se activan esas regiones en el cerebro. Esto aclara el motivo por el que la futura madre focaliza todo en el bebé que está esperando.
El estudio se llevó a cabo tanto en mujeres que tenían un embarazo natural como en otras que habían sido sometidas a tratamientos de fertilidad. Los resultados no variaron en ningún caso. Es decir, se observaron los mismos cambios cerebrales en todas las gestantes.
La reducción de la materia gris durante el embarazo
Los investigadores dejan claro que la reducción en la materia gris no tiene nada que ver con una merma de la inteligencia, ni una limitación de las funciones o la memoria. Se trata, por el contrario, de realizar una selección más exhaustiva de las conexiones neuronales de mayor calidad. Es decir, se eliminan todas aquellas conexiones que no son óptimas o que pueden limitar la comunicación neuronal.
Una curiosidad es que este cambio en la corteza cerebral de la madre se alarga en el tiempo. Tras el estudio se ha comprobado que, hasta dos años después del parto, la madre mantiene esas nuevas conexiones cerebrales. Lo que ocurre después es pronto para afirmarlo. El estudio debe de seguir evolucionando para ofrecer respuestas a otras muchas preguntas que surgen ahora.
Los responsables de la investigación buscan financiación para continuar con el estudio. Es importante descubrir cuáles son las hormonas implicadas en este proceso, así como si los cambios cerebrales producidos solo ocurren en el primer embarazo o en todos los siguientes también.
