Hiperhidrosis

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Se conoce como hiperhidrosis a un exceso y descontrol del mecanismo de refrigeración (sudoración) del cuerpo humano.

Cuando la sudoración es hasta cinco veces más frecuente que lo habitual, a menudo interrumpe muchos aspectos de la vida del paciente, desde sus actividades recreativas, el bienestar emocional y hasta la confianza en sí mismo.

¿Qué es la sudoración?

El sudor es esencial para la supervivencia humana y sirve como refrigerante del cuerpo, protegiéndolo del sobrecalentamiento.

El cuerpo humano cuenta entre 2 y 4 millones de glándulas sudoríparas distribuidas por todo nuestro cuerpo. La mayoría de ellas se encuentran en las palmas de las manos, la frente, las mejillas y en las axilas.

  • Las glándulas ecrinas (las más numerosas), secretan un fluido inodoro que ayuda al cuerpo a regular la temperatura mediante una pérdida de calor producida por evaporación.
  • Las glándulas ‘apocrino’ (menos numerosas), se encuentran en las axilas y la región genial. Producen un líquido más espeso, de ahí su olor tan particular.

Ambas glándulas se activan con los nervios. Estos nervios responden a una variedad de estímulos incluyendo:

  • Hormonas.
  • Emociones.
  • Indicaciones del cerebro avisando de que el cuerpo está demasiado caliente.
  • Actividad física o ejercicio.

En la hiperhidrosis o sudación excesiva las glándulas sudoríparas reaccionan de forma exagerada a los estímulos.

Características de la hiperhidrosis

La hiperhidrosis puede ser localizada o generalizada (según la zona afectada), o primaria o secundaria (según su causa).

  • Hiperhidrosis localizada: afecta principalmente a las axilas, palmas de las manos, plantas de los pies y la cara.
  • Hiperhidrosis generalizada: afecta a la mayoría o totalidad del cuerpo.
  • Hiperhidrosis primaria:
    • Se inicia en la niñez o en la adolescencia. Su causa es desconocida.
    • Puede persistir durante toda la vida, o mejorar con la edad.
    • Puede tener antecedentes familiares.
    • Tiende a involucrar las mismas partes que la hiperhidrosis localizada.
    • Suele reducirse durante la noche y desaparecer durante el sueño.
  • Hiperhidrosis secundaria:
    • Menos común que la hiperhidrosis primaria.
    • Suele producirse debido situaciones clínicas subyacentes.
    • Tiene más probabilidades de ser asimétrica y generalizada.
    • Puede ocurrir durante la noche y el sueño.
    • Puede ser motivo de causas endocrinas o neurológicas.

Causas de la hiperhidrosis

  • Hiperhidrosis primaria:
  • Hiperhidrosis secundaria:
    • Daño en el nervio espinal o periféricos.
    • Simpatectomía.
    • Neuropatía.
    • Tumores cerebrales.
    • Trastorno de ansiedad crónica.

Tratamiento

El tratamiento de la hiperhidrosis depende del tipo de hiperhidrosis y de la zona afectada en el cuerpo. Su dermatólogo también considerará su estado de salud general entre otros factores antes de recomendarle un tratamiento.

Algunos de los tratamientos utilizados para tratar esta condición incluyen:

  • Antitranspirantes. Pueden ser eficaces si se aplican como se indica; son baratos y suelen ser una buena primer medida para reducir la sudación excesiva.
  • La iontoforesis puede ser una buena opción si la hiperhidrosis afecta a las extremidades del cuerpo (manos y/o pies). Este proceso consiste en introducir las manos o pies en un recipiente de agua poco profundo y activar un dispositivo médico que envía una corriente de bajo voltaje bajo el agua. Aunque este tratamiento puedo llevar mucho tiempo, algunas personas obtienen resultados positivos.
  • Inyecciones de toxina botulínica. Otra opción de tratamiento consiste en inyecciones de toxina botulínica (más conocida como Botox). El Botox actúa impidiendo la liberación de una sustancia química que activa las glándulas sudoríparas. Puede que necesite varias inyecciones y que los resultados tarden casi un año en notarse.
  • Prescripciones médicas. Algunos pacientes reciben recetas para medicamentos anticolinérgicos orales que detienen la activación de las glándulas sudoríparas. No obstante, pueden tener efectos secundarios tales como visión borrosa, palpitaciones del corazón, y problemas urinarios.
  • Cirugía. En caso de que el resto de tratamientos no den resultados, la cirugía puede ser una alternativa. Aunque la cirugía es permanente y conlleva riesgos, puede detener la sudoración excesiva mediante:
    • Simpatectomía.
    • Remover quirúrgicamente las glándulas sudoríparas.
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