Dietas en verano

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Con la llegada del calor y el buen tiempo mostramos algo más nuestro cuerpo y deseamos lucir perfectos en cualquier ocasión. Algunos, llevan meses preparándose para ello, otros, no acaban de llegar nunca a la temida operación bikini. Sea como sea, la época veraniega nos invita a cuidarnos más, aunque pasamos más tiempo en la calle rodeados de comidas copiosas, refrescantes y, en la mayoría de los casos, calóricas. Pero, ¿cuán dispuestos estamos a cuidar nuestra salud durante el verano? Aunque la búsqueda de dieta se dispara, todavía son muchos los que siguen aumentando de peso durante las vacaciones y ponen en riesgo su salud fiándose de dietas milagro. En tuSíntoma analizamos las mejores dietas para el verano y te damos los tips más adecuados para bajar de peso sin perder salud.

Verano y nutrición

Con la llegada del verano, el culto al cuerpo se dispara. Tenemos una nueva oportunidad de ponernos en forma y perder esos quilitos de más, para lucir perfectos y aprovechar al máximo nuestro tiempo de descanso, por ejemplo, a través del ejercicio. No obstante, es habitual que concluida la época veraniega los números de la báscula hayan aumentado entre 3 y 5 kg de media. Y es que aunque el verano sea ideal para cuidarse, a menudo solemos descuidar nuestras necesidades nutritivas durante los días más calurosos del año. La comida basura es una de las opciones más recurrentes durante las vacaciones, lo que produce un fallo estrepitoso en la operación bikini y nos obliga a recurrir a dietas milagro para perder peso rápidamente. Pero, ¿te has planteado cuáles son las verdaderas necesidades nutricionales durante el verano?

El calor y la humedad son dos de los grandes protagonistas del verano, lo cual provocan que el organismo deba adaptarse para poder regular la temperatura corporal en alza mediante la transpiración. Este hecho conlleva la pérdida de un número mayor de minerales y agua, un valor nutricional que no podemos descuidar. Si la hidratación es importante para garantizar la salud de nuestro organismo, durante el verano todavía tiene mucho más peso. Es importante no descuidar la ingesta de líquidos para mantener un ritmo basal adecuado y evitar uno de los peores contratiempos para nuestro cuerpo: la deshidratación. Para sustituir la pérdida de agua y sales es fundamental hidratarse bien y reponer líquidos constantemente, sin olvidar el consumo de alimentos ricos en minerales, aminoácidos y vitaminas, que nos ayudarán a mantener la fuerza y la energía necesaria para superar la época estival. ¡Cuidado! La deshidratación puede traer consigo consecuencias nefastas para el cuerpo como golpes de calor, cálculos renales, cansancio y fatiga, somnolencia… Incluye las infusiones diuréticas a tu dieta de verano para mantenerte sano y activo.

Además de la importancia de la hidratación, es imprescindible contemplar las opciones más ligeras para la hora de cenar, que permitan hacer una digestión correcta y no te provoquen malestar durante la noche, además de ser una oportunidad única para evitar ganar peso durante el verano. Las ensaladas, las sopas o cremas frías, los pescados, las verduras o la fruta son magnificas opciones para completar tus menús de verano y sin renunciar al sentido del gusto mientras atiendes tus necesidades nutricionales del verano.

Los mejores platos para el verano

La calor invita a salir de casa, disfrutar de las terrazas, del buen tiempo, de los amigos y del tiempo libre. No obstante, todo ello no significa que debamos dejar de cuidarnos, de comer sano y de respetar nuestra salud corporal. Para ello, no es necesario recurrir a dietas milagro que te ayuden a bajar de peso rápidamente, dado que después suele producirse un efecto yo-yo que provoca la recuperación rápida y excesiva del peso perdido si no se realiza cierto mantenimiento.

Lo ideal para sobrevivir al verano y disfrutar de las comidas fuera de casa, sin ganar quilos, es fijarse en la dieta mediterránea. Sana, equilibrada y variada, esta dieta atiende a los estilos de vida saludables, por lo que debe convertirse en un punto de referencia. La dieta mediterránea es tan rica en productos que puede adaptarse a los gustos de cada persona. Los platos que se elaboran son poco calóricos, cuentan con un gran contenido de agua – fundamental para mantenernos hidratados – y suelen ser ligeros y saciantes.

Ensaladas

Es el gran aliado del verano y el punto más fuerte de la dieta mediterránea. Si bien son perfectas para cualquier época del año, su alto contenido en agua y las bajas calorías que nos proporcionan las hacen el recurso más ligero, saciante e hidratante. Puede tomarse tanto para acompañar como plato único – ésta última opción es válida siempre que le añadas algo de proteína como carne, pescado o huevo o bien hidratos de carbono como arroz o pasta. Las ensaladas de pasta (con atún, maíz, huevo duro…) son una de las grandes estrellas del verano.

Incluye las ensaladas a tu dieta de verano. Eso sí, vigila los aliños para evitar ganar peso inecesario. Apuesta por aceite de oliva, vinagre y limón y reduce el consumo de sal. Otra buena opción son las vinagretas caseras a base de frutas o hierbas aromática. ¿Salsas pesadas? Mejor dejarlas fuera del plato.

Sopas y cremas frías

Como hemos comentado uno de los grandes riesgos del verano es la deshidratación corporal provocadas por el exceso de calor y las altas temperaturas. Para combatirla y evitar los golpes de calor y las bajas de tensión, al tiempo que mantienes tu línea, es recomendable contribuir con los dos litros diarios de agua que deben beberse al día mediante con frutas y verduras frescas, por su alto contenido en vitamminas y minerales. Para ello, la mejor opción es preparar sopas, cremas frías y batidos.

La variedad es inmensa y podrás hacer tantas sopas y cremas como ingredientes tengas en la nevera. El gazpacho es uno de los platos estrellas del verano, sin desmerecer a la vichyssoise, la crema de calabacín, la de pepino y yogur o el tradicional ajoblanco. Todas ellas son fuentes de fibra, vitaminas (A, B, C y E),  antioxidantes, amioácidos esenciales, hierro, magnesio, potasio, fósforo… Todo propiedades beneficiosas para la salud. ¿Y calorías? Al estar compuestas básicamente de verduras la aportación calórica suele ser baja. ¡Delicioso, sano y refrescante!

Platos únicos

Si no quieres ganar peso durante el verano pero no soportas la idea de encerrarte en la cocina, tu opción es la del plato único. Existen propuestas sanas y sabrosas que te ayudarán a mantener la línea mientras disfrutas del buen comer y los mejores productos de la dieta mediterránea. Los pescados a la plancha acompañados con verduritas, los filetes con ensaladas o los salteados de huevo con gambas o champiñones son deliciosas y livianas opciones para alimentarte durante los meses de verano. ¿El objetivo? Preparar un plato equilibrado que contenga verduras y proteínas y que se aleje de los excesos de grasa, de los fritos o de los azúcares refinados.

En caso de que salgas a cenar fuera y toque ir “de bocadillo” apuesta por los sándwiches vegetales, una estupenda opción para combinar proteína y verdura. El bocadillo de tortilla francesa, el de atún o el de queso también pueden ser opciones ideales para mantener tu dieta durante el verano. Eso sí, si puedes, intenta que el pan sea integral o multicereales para reducir el aporte de calorías.

Alimentos a evitar

Además del temido aumento de peso, existen ciertos alimentos que debemos evitar durante el verano, dado que con las altas temperaturas pueden contribuir a desarrollar infecciones alimentarias o intoxicaciones como la salmonella. Es importante tener en cuenta los productos que deben ser tratados con sumo cuidado para garantizar tu salud.

  • Huevo y todas sus preparaciones. Deben estar bien conservados hasta el momento de su uso. Lava la cáscara y procura que no caiga al lavarla.
  • Mayonesas y salsas. Para favorecer su conservación añádele unas gotas de limón o vinagre. Evita colocarlas sobre los alimentos en caliente, así evitarás la proliferación de gérmenes.
  • Lácteos y derivados. Consúmelos pasteurizados y procura que siempre estén bien conservados.
  • Carnes y pescados. Éstos deben estar bien cocinados. En caso de que se coman crudos (embutidos, sushi, carpaccios…) se debe ir con mucho más cuidado.
  • Frutas y verduras. Lávalas antes de cocinar. Recomendación: consume la fruta sin piel y las verduras cocidas.

Dietas milagro, ¿éxito o fracaso?

Solemos fijarnos en nuestro peso en el momento en el que debemos despojarnos de la ropa y esto suele ser un error. Durante el verano mucha gente recurre a las dietas milagros con las que logras bajar de peso en  tan solo unos días. Lo que no se tiene en cuenta es que éstas pueden acarrear ciertas consecuencias a nuestra salud, dado que no suelen ser equilibradas y propician el efecto yoyó, es decir, se recupera peso corporal por encima del inicial. Las dietas milagrosas pueden acarrear problemas de salud graves incidiendo en el metabolismo, provocando disfunción renal o ocasionando déficit de vitaminas, entre otros.

Para superar con éxito la operación bikini y disfrutar del verano libre de esos quilos de más es fundamental contar siempre con la opinión de un experto. Los nutricionistas, dietistas y endocrinos son los que deben darte las pautas adecuadas para ir perdiendo peso de forma progresiva. ¿Cómo conseguirlo? Solo es posible cambiando el estilo de vida, aprendiendo a comer y entendiendo cuáles son los alimentos que más dañan tu cuerpo. Hay que comer de manera sana y equilibrado durante todo el año. Los métodos para adelgazar rápida y fácilmente acaban siendo un auténtico fracaso. La motivación, la dieta sana y equilibrada y el ejercicio serán los mejores aliados para disfrutar del verano sin ganar peso.

Consejos para perder peso en verano

Existen infinitas dietas, cada una con sus restricciones, sus riesgos y sus virtudes. Las más prohibitivas son las dietas milagro que, como hemos comentado anteriormente, producen un efecto rebote y ponen nada fácil el hecho de mantenerse en el peso perdido. No obstante, son seguidas por miles y miles de personas en el mundo, sobre todo durante la época estival. ¿Quieres perder peso en verano? Deja a un lado los milagros de estas rápidas dietas y toma nota de los siguientes consejos.

  • Fíjate en tu cuerpo. Utilizar el sentido común es lo mejor que podrás hacer para perder esos quilos de más. No todo el mundo necesita perder peso, ni tampoco es necesario perder una gran cantidad. Es importante que la dieta esté enfocada a ti, a tu contexto, tus características y tus necesidades. Por eso es fundamental que esté pautada, controlada y supervisada por un profesional.
  • Educación nutricional. Para perder peso, sea en la época que sea, deberás aprender a comer y a comer bien. Se le llama educación nutricional a observar tus propias necesidades y aportarle a tu cuerpo lo que le conviene, masticar adecuadamente, beber una gran cantidad de agua, mantenerse activo y realizar 5 comidas al día.
  • Ponerse en forma. Comer es muy importante, comer bien lo es todavía más, pero complementarlo con rutinas de deporte moderado todavía es mucho mejor. Reeducandote y alimentándote correctamente notarás los resultados, pero si deseas perfeccionarlos es inevitable sumarte a un estilo de vida saludable, donde el deporte juega un papel fundamental. ¡Mantente activo!

Quítate de la cabeza todas las connotaciones negativas que tiene la palabra dieta y quédate bajo lo positivo de la reeducación alimentaria. Adelgazar es posible sin sufrir, sin dietas restrictivas, sin prohibiciones. Cada uno debe aprender a gestionar las tentaciones, a saber qué necesita su cuerpo y a sentirse más saludable. Recuerda: el peso no es tan solo un tema estético, sino es salud.

Por todo ello, debes entender que es posible vivir durante la época estival sin hacer dietas milagro y sin dejar de comer lo que realmente nos gusta. Tan solo debemos prestar atención a los alimentos que tomaremos y evitar los más nocivos para nuestro cuerpo. Los planes de adelgazamiento tendrán éxito siempre que no te reprimas y entiendas que comer sano, rico y variado es la mejor opción para bajar de peso. ¡Disfruta del verano sin dejar de cuidarte!

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