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Crema anestésica

Existen algunos anestésicos tópicos que ayudan a calmar el dolor. Hablamos de las cremas anestésicas, que actúan anestesiando localmente la piel. A continuación, te lo contamos todo acerca de la crema anestésica, qué es, cuáles son los usos más recomendados así como las contraindicaciones y efectos secundarios que puede ocasionar, sobre todo, si se abusa de su aplicación.

Qué es la crema anestésica

Las cremas anestésicas son anestésicos tópicos, es decir, su principal misión es la de anestesiar de manera local ciertas zonas de la piel. Gracias a su aplicación, podemos calmar el dolor en procedimientos menores, como por ejemplo, los tatuajes, la electrólisis o el dolor muscular de deportistas.

La aplicación de una crema anestésica sobre la piel provoca un efecto analgésico local, causando una insensibilidad a ciertos estímulos externos en dicha zona.

Muchos dermatólogos recomiendan el uso y aplicación de cremas anestésicas, siempre bajo receta médica. No obstante, existen algunos productos de venta libre en farmacias. Te recomendamos hablar con tu médico antes de aplicarte cualquier anestésico tópico, para evitar posibles efectos secundarios.

Cremas anestésicas de venta libre

Entre las cremas anestésicas de venta libre, que puedes adquirir en tu farmacia habitual, se encuentran los siguientes anestésicos tópicos:

  • Topricin. Se trata de una crema anestésica elaborada a partir de belladona y equinácea, por lo que está libre de químicos. Es un remedio homeopático tópico útil para embarazadas y niños. La aplicación de esta crema ayuda al alivio del dolor provocado por rasguños o cortes pequeños.
  • LMX. Es una crema anestésica hecha a base de lidocaína, la cual ayuda a aliviar las terminaciones nerviosas de la piel. Se recomienda aplicar la crema sobre la piel y después añadir otra capa gruesa y tapar con papel film. El efecto de la crema LMX se percibirá al cabo de una hora, aproximadamente.
  • Bengay. Se trata de una crema con ingredientes activos: alcanfor, mentol y salicilato de metilo. Estos principios activos generan un efecto calor y a la vez una sensación refrescante que permiten aliviar el dolor leve. Es efectiva para el dolor muscular y la artritis.
  • Orajel y Ambesol. Ambas marcas son similares. Se trata de un gel que adormece la piel dentro de la boca. Su principal ingrediente es la benzocaína, lo cual proporciona un efecto inmediato y un alivio rápido del dolor.

Cremas anestésicas con receta médica

  • EMLA. Se trata de una pomada destinada a anestesiar localmente la piel. Está creada a partir de lidocaína y prilocaína, dos anestésicos locales. La crema actúa insensibilizando la superficie de la piel y provocando un efecto analgésico local que permiten que no se sientan los estimulos externos temporalmente. El médico puede recomendar el uso de EMLA en algunas intervenciones quirúrgicas leves, para realizar inyecciones (por ejemplo, para un tatuaje), vacunas o, incluso, para la eyaculación precoz de algunos hombres.

Usos y aplicación de la crema anestésica

Las cremas anestésicas tienen el principal objetivo de aliviar el dolor leve. Por ello, se recomiendan principalmente para calmar el dolor o la inflamación muscular o los dolores de espalda. Este tipo de crema anestésica trabaja mediante el efecto calor o la sensación refrescante que permite relajar los músculos y aliviar la zona dolorida.

Asimismo, existen otras cremas anestésicas que permiten insensibilizar la piel, previniendo el dolor que pueden producir algunos estímulos externos. En estos casos, este anestésico tópico está indicado para llevar a cabo pequeñas intervenciones quirúrgicas, como por ejemplo, la limpieza de úlceras, la eliminación de verrugas o pequeñas incisiones dermatológicas que pueden ser un tanto dolorosas.

Por otro lado, es muy común hacerse con cremas anestésicas para insensibilizar la piel ante depilaciones dolorosas (como la láser o la depilación de raíz) o para adormecer la superficie cutánea antes de realizarnos un tatuaje.

La aplicación de la crema anestésica es sencilla. Debes extender una capa gruesa de crema (aproximadamente 1 gramo de dosis) sobre la zona que se va a tratar y cubrirla mediante un apósito que conserve el calor y ayude a que la piel absorba la pomada de manera eficaz. Puedes cubrir el área mediante papel film.

La crema anestésica suele hacer efecto entre la primera y la quinta hora después de haber sido aplicada. No obstante, debes saber que a partir de la tercera hora irá perdiendo su efecto, poco a poco.

Contraindicaciones y efectos secundarios

Generalmente, las cremas anestésicas de venta libre no suelen presentar riesgos y sus efectos secundarios son pocos. Debes tener en cuenta que cuanto más natural y homeopática sea la crema, menos efectos adversos provocará en tu piel. No obstante, las cremas más potentes, que requieren de prescripción médica, pueden ocasionar potencialmente algunos efectos secundarios de riesgo. Este tipo de cremas suelen llevar lidocaína y tetracaína, dos anestésicos comunes que pueden ocasionar arritmias, convulsiones y relentización de la respiración. Es importante llevar a cabo un seguimiento médico y aplicar la dosis indicada para evitar que la crema anestésica pueda ocasionar complicaciones.

Asimismo, existen ciertas situaciones en las que el uso de cremas anestésicas está contraindicado. Entre ellas destacan:

  • Alergias. Si eres alérgico a alguno de los componentes de la crema anestésica no es conveniente su uso, dado que podría ocasionar dermatitis.
  • Embarazadas y mujeres en periodo de lactancia. El analgésico podría transmitirse a su bebé y acabar intoxicándolo, lo cual podría provocar problemas de desarrollo.
  • Heridas. No es aconsejable aplicar crema anestésica sobre heridas abiertas, cortes o erupciones cutáneas.
  • Dopaje. Los deportistas deben saber que la lidocaína puede alterar los resultados analíticos de un control de dopaje.
  • Tratamientos. Si se está llevando a cabo tratamientos a base de flutamida, sulfamida o sitropussiato de sodio, dapsona o metociopramida la crema puede interferir en ellos.

Es importante consultar al médico antes de aplicar una crema anestésica potente en la piel, dado que en múltiples ocasiones más que calmar el dolor, puede ocasionar ciertos efectos adversos que podrían complicar su estado de salud. Asimismo, se recomienda siempre leer el prospecto de la crema anestésica y seguir las indicaciones precisas, atendiendo a la dosis recomendada, a fin de evitar efectos secundarios.