Contusión

0

A menudo, nos damos golpes que produce moratones en la piel. A estos golpes se les denomina contusión, es decir, pequeñas lesiones producidas por una fuerza externa que aunque no llega a romper la piel, produce magulladuras o aplastamientos en la dermis. Existen diversos tipos de contusiones con distintos grados de gravedad. Si quieres saber qué són, qué tipos existen, cuáles son sus causas y síntomas y cómo tratarlas, no dejes de leer el siguiente artículo de tuSíntoma. A continuación, te lo contamos todo sobre las contusiones, esas lesiones producidas por golpes, caídas o impactos que pueden provocar lesiones internas.

Qué es una contusión

Un impacto, golpe o caída que dañe la piel aunque no llegue a romperla ni a ocasionar heridas abiertas produce una contusión. Aunque no haya sangre visiblemente, la contusión puede ser más o menos grave, dependiendo de la intensidad del impacto. Generalmente, estos pequeños golpes pueden dañar desde músculos y tendones, hasta órganos enteros, ocasionando, en casos extremos, fuertes hemorragias internas.

Existen zonas del cuerpo que son más propensas a sufrir contusiones

  • Cabeza: generalmente los golpes en la cabeza se dan en niños más que en adultos, dado que entre los 0 y 4 años de edad tienen la cabeza más grande a proporción del resto del cuerpo y que cualquier mobiliario suele estar a su altura. Estas pequeñas colisiones pueden dejar una contusión manifestada por chichones que, aunque son dolorosos al tacto y muy visuales, suelen desaparecer entre cuatro y cinco días después del golpe.
  • Rodillas: se trata de articulaciones prominentes y desprotegidas. Su vulnerabilidad hace que reciban los primeros impactos de una caída. Son las contusiones más molestas, ya que las rodillas son esenciales para realizar cualquier movimiento o desplazamiento.
  • Manos: es el primer miembro que impacta en una caída o para parar un golpe o impacto, dado que se mueven por acto reflejo. Mientras las muñecas, codos u hombros actúan como amortiguadores, las manos se llevan la peor parte, siendo el primer contacto con el suelo o la superfície contra la que se golpea. Las consutiones de las manos no son las más graves, ya que la piel de la palma de la mano es dura y resistente.

Tipos de contusiones

Las contusiones se pueden clasificar dependiendo de la intensidad del impacto recibido y la gravedad del daño ocasionado. Normalmente, se produce una rotura de pequeños vasos sanguíneos que provocan  un pequeño moratón. No obstante, la constusión puede ser tan grave como para provocar la lesión de órganos y tejidos internos y ocasionar hemorragias internas severas. Para saber más sobre una contusión es imprescindible conocer los tipos que responden a esta lesión:

  • Contusión mínima: son leves, sin riesgo y sin tratamiento. Las contusiones mínimas son producto de un pequeño golpe que provoca la rotura de pequeños capilares que enrojecen temporalmente la zona dañada. No son dolorosas pero puede sentirse un cosquilleo. Una bofetada, por ejemplo, sería una contusión mínima.
  • Contusión leve (primer grado): hablamos de golpes que producen cardenales o moratones, debido a la salida de la sangre del sistema circulatorio a causa de la rotura de capilares y vasos sanguíneos superficiales que ha provocado el golpe. Se siente dolor en el tacto y el cardenal irá cambiando de color a medida que pasa el tiempo: de violáceo pasará a rojizo y finalmente a amarillo hasta desaparecer por completo a los 4 ó 5 días.
  • Contusión moderada (segundo grado): hablamos de impactos o golpes más fuertes que provocan un hematoma. Se siente dolor e hinchazón en el área dañada, además de un gran moratón. El proceso de sanación es similar que en las contusiones de primer grado, pero éstas necesitan algo más de tiempo en curarse y desaparecer.
  • Contusión grave (tercer grado): las contusiones graves pueden llegar a provocar necrosis o muerte de los tejidos del área dañada. El impacto es tal que aunque no se rompa la piel, los vasos sanguíneos se rompen de tal manera que la sangre deja de irrigar en la zona. La parte del cuerpo que se lesiona se siente inflamada, dura y fría. Es una lesión común en accidentes de coche, que pueden causar también daños graves en órganos internos o fracturas óseas.
Te recomendamos leer este artículo:  Candidiasis

Causas y síntomas

Una contusión aparece por una causa principal y única: un impacto o golpe en la piel mediante un agente externo.  Al tratarse de un golpe fortuito e inesperado, es muy difícil de controlar o prevenir, así que la única manera de poder evitar su aparición es tomando precauciones a la hora de llevar a cabo actividades con un mayor riesgo, es decir, que puedan implicar golpes o impactos.

En cuanto a los síntomas, estos variarán o dependerán del tipo de contusión. Como hemos visto, todas las contusiones tienen en común el enrojecimiento, debido al golpe, y en algunos casos la rotura de pequeños vasos sanguíneos o capilares que dan como resultados moratones o cardenales. En casos más graves, como las contusiones de segundo grado, se pueden apreciar hematomas en la piel, y en las contusiones de tercer grado el golpe puede provocar, inclusive, hemorragias internas y necrosis o muerte de algunos tejidos. Otros de los síntomas más comunes de las contusiones son la hinchazón o inflamación del área golpeada, cosquilleo o molestias y dolor, sobre todo al presionar la zona.

Tratamiento

Al ser de carácter fortuito es difícil controlar o evitar la aparición de moratones o cardenales a causa de un golpe. La contusión es una lesión muy habitual, tanto en niños como en adultos, por lo que existen múltiples tratamientos que podrán ayudarte a calmar el dolor. En caso que la contusión sea grave, no dudes en acudir a tu médico a fin de que te examine y pueda otorgarte un tratamiento todavía más específico, sobre todo en contusiones de tercer grado.

Para calmar las molestias producidas por el dolor lo primero que debe hacerse es intentar inmovilizar la zona donde se encuentra la herida. Si se eleva, se evitarán los cúmulos de sangre. También es recomendable aplicar frío local con el objetivo de cerrar los vasos sanguíneos. Piensa que el frío, además, actuará como una anestesia local, lo que calmará el dolor y reducirá la inflamación. No pinches o toques demasiado el hematoma. El propio organismo será el encargado de regenerar la zona dañada, por lo que la contusión y sus marcas desaparecerán en unos 4 ó 5 días. En caso de que el hematoma no desaparezca y el dolor sea insistente y continuada, no dudes en acudir rápidamente a tu médico para descartas otras posibles lesiones internas más importantes.

Si el impacto ha sido fuerte y el dolor persiste, se pueden tomar antiinflamatorios como el paracetamol o el ibuprofeno. ¡Cuidado! No se debe tomar aspirina, ya que es un fármaco que facilita la circulación de la sangre y, por ende, puede causar el efecto contrario: aumentar la hemorragia. Consulta con tu médico cualquier síntoma que te alerte y él te recomendará los medicamentos adecuados para calmar el dolor.

Dejar un comentario