Cáncer de colon

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El cáncer de colon, también conocido como cáncer colorrectal, es aquel que afecta tanto al intestino grueso como al recto, es decir, toda la parte del colon. Generalmente, se desarrolla debido a que el pólipo que contiene la mucosa del colon muta hasta convertirse en una célula maligna que se expande por toda la porción del intestino grueso

Pólipos del colon

La edad, la mala dieta u otras causas genéricas son los orígenes más frecuentes que dan lugar a la aparición de cáncer de colon. ¿Quieres saber más sobre esta enfermedad? En tuSíntoma hemos recopilado la información necesaria para que entiendas qué es el cancer de colon, cuales son sus causas, sus síntomas y el mejor tratamiento para superarlo.

Qué es el cáncer de colon

El cáncer de colon o, colorrectal, es aquel que tiene origen en en el colon o intestino grueso o en su parte final, es decir, el recto. La longitud del intestino grueso es de 1.5 metros, aproximadamente y su función principal es la de absorber agua y electrolitos del contenido intestinal, además de almacenar las heces hasta su expulsión final. El colon tiene forma de tubo y está recubierto de una mucosa donde se reproducen los principales tumores malignos que dan lugar a un cancer: los andenocarcinomas.

Existen múltiples tipos de cáncer que pueden afectar al colon como los tumores carcinoides, el linfoma, el melanoma o los sarcomas. El cáncer de colon es uno de los más frecuentes, pero gracias a ser de desarrollo lento el pronóstico es positivo en la mayoría de los casos si se detecta rápidamente.

Tipos de cáncer de colon

Como hemos apuntado anteriormente los adenocarcinomas forman parte del conjunto de tipos de cáncer de colon más comunes y frecuentes, dando lugar a los tumores localizados en la mucosa que recubre el colon y el recto en un 90% de los casos. No obstante, existen otros tipos que pueden afectar al colon y desencadenar un tumor colorrectal:

  • Tumores carcinoides: producido por las células productoras de hormonas en el aparato digestivo.
  • Linfoma: provocado por las células de defensa de intestino y estómago.
  • Melanoma: formado por células con abundante melanina.
  • Sarcoma: se ubica en la capa muscular del tubo digestivo.

Causas

La mutación de las células en cancerosas puede darse por distintos motivos. En el caso del cáncer de colon, las causas que lo desencadenan son variadas y, generalmente, dependen de numerosos factores externos. A saber:

  • Genética: para el desarrollo de un cáncer de colon la genética tiene un papel fundamental. La persona puede ser más propensa a sufrir un cáncer colorrectar por transmisión hereditaria, algo que si se detecta rápidamente puede tratarse la enfermedad rápida y eficazmente.
  • Grado de parentesco: puede que otros familiares tengan antecedentes médicos. Si parientes de primer o segundo grado han sufrido un cáncer de colon las probabilidades de que tú lo padezcas son mayores.
  • Edad: es un factor importante, dado que la mayor parte de los casos de cáncer de colon se dan en personas de 65 a 75 años, aunque la probabilidad también es alta entre los 35 y los 40. La predisposición genética, en estos casos, también es relevante.
  • Dieta: esta enfermedad se asocia con las dietas que carecen de fibra pero que son muy ricas en grasa.
  • Estilo de vida: la obesidad, el tabaquismo o la vida sedentaria son hábitos poco saludables que predisponen al cuerpo a desarrollar un cáncer de colon.
  • Historial médico: las personas que ya han tenido pólipos benignos en colón o recto anteriormente, así como colitis ulcerosa o enfermedades inflamatorias intestinales, cáncer de mama, de útero o de ovarios son más propensas a padecer un cáncer de colon.

Síntomas

El cáncer de colon es una enfermedad con una clara evolución. Durante sus distintas etapas, los síntomas pueden ir variando, así como también lo harán dependiendo de la localización del tumor a lo largo del intestino grueso o el recto. No obstante, la mayoría de síntomas que presentaremos, no solo corresponden a un cáncer de colon, sino que también pueden asociarse con otras patologías como trastornos digestivos o incluso hemorroides, por lo que acudir al médico en cuanto se detecte alguna señal es muy importante.

  • Sangre en las heces: es el síntoma más habitual y una clara señal de la existencia de un tumor maligno. La sangre puede ser roja o negra (si el tumor se localiza más cercano al recto) y se percibe en las heces cuando el tumor se sitúa en la parte distal del colon y el recto. Las heces negras que aparecen con la presencia de sangre negra en los excrementos se conoce como melenas. Además de las heces, el cansancio, los mareos o la falta de aire también están asociados con la presencia de sangre en las heces.
  • Deposiciones: además de la sangre en las heces, es fácil detectar otros cambios en las deposiciones, como las variaciones del tamaño. Generalmente suelen ser mucho más estrechas, debido a que el intestino se va haciendo más pequeño Además, si el tumor se ubica en la parte distal del colon, es habitual sentir que la evacuación no ha sido completa.
  • Cambios del ritmo intestinal: la diarrea y el estreñimiento son dos síntomas que pueden aparecer, también, en el cáncer de colon. Lo más habitual es que el paciente sufra ambos signos combinados periódicamente.
  • Dolor abdominal: es muy común sentir dolor o molestia en el área abdominal, debido a la obstrucción del tumor sobre el tubo intestinal. Es una sensación parecida a la de los cólicos. Es importante que el paciente reciba atención médica y en los casos que el tubo llegue a cerrarse por completo sea operado quirúrgicamente de urgencia.
  • Pérdida de peso: al ser un tumor relacionado con el estómago, es muy frecuente que el paciente pierda peso sin causa aparente, así como pierda el apetito o se encuentre en una situación de cansancio constante y continuo. Generalmente, estos síntomas aparecen cuando el cáncer se encuentra ya en un estado avanzado.
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Diagnóstico y tratamiento

El cáncer de colon es uno de los pocos que puede diagnosticarse antes de que el paciente presente síntomas agudos. Para llevar a cabo un diagnóstico fiable, suele realizarse un test para observar la sangre oculta en las heces, para observar si hay o no presencia de ésta en las deposiciones. En el caso de que el resultado sea positivo, lo más normal es realizar una colonoscopia para descubrir el origen de dicha sangre y saber si se trata de un pólipo o un tumor. Se recomienda hacer esta prueba de manera regular (cada dos años) a partir de los 50 años.

Una vez se inician las sospechas de la posibilidad de un cáncer de colon, los especialistas inician una historia clínica realizando exploraciones físicas, como un tacto rectal o una sigmoidoscopia, además de otras pruebas concluyentes como un estudio genético para observar los antecedentes familiares o radigrafías de colon y recto.

En cuanto al tratamiento, lo más importante a la hora de seleccionar alguna de las posibilidades para la cura es conocer la etapa en la que se encuentra el cáncer. No se preescribe lo mismo si la enfermedad se encuentra en una etapa temprana o si se ha extendido. Aquí también será importante localizar la ubicación exacta del tumor en el momento del inicio del tratamiento.  Una vez se conoce el estadio de la enfermedad, se determinará el tratamiento. En el caso del cáncer de colon, se suele requerir una terapia multidisciplinar que permite al paciente tener muchas más probabilidades de cura. La radioterapia, la quimioterapia, la inmunoterapia o la cirugía para extirpar el tumor son los principales tratamientos.

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