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Caléndula

La caléndula se ha convertido, junto al aloe vera y la bardana, en una de las principales plantas medicinales para el alivio de afecciones dermatológicas. Sus principios activos, sus usos y aplicaciones y sus numerosos beneficios la han convertido en una de las plantas más valoradas en la dermatología. Si quieres obtener un óptimo cuidado de la piel, su uso será imprescindible.

A continuación, te lo contamos todo sobre la caléndula, para que tú mismo evalúes sus propiedades y descubras los beneficios que puede aportarle a tu salud.

Origen y procedencia

La calendula officinalis, más conocida como caléndula, es una planta de origen incierto. Se cree que deriva de la especia silvestre calendula arvensis, una planta que se encuentra frecuentemente en márgenes de caminos, descampados y yermos. No obstante, la caléndula es de un mayor tamaño, con capítulos de color anaranjado.

Es muy conocida en el mundo de la jardinería, dado que se encuentra generalmente en jardines y parques públicos. También se cultiva en macetas y jardineras que decoran numerosos balcones y ventanas de distintos hogares, aportándoles luminosidad, frescura y mucho color. Sin embargo, muchos no conocen las propiedades que esconde la caléndula, una planta que se ha convertido en una de las más valoradas en cuanto al cuidado de la piel, junto a las famosas aloe vera o la bardana.

Flor caléndula
Flor de caléndula

Principios activos

La caléndula es conocida, principalmente, por sus efectos reparadores. Éstos provienen de los principios activos que contiene y que generalmente son utilizados por las propias plantas para defenderse de depredadores, sobrevivir exitosamente en los ambientes en los que habitan, atraer a los insectos polinizadores o facilitar la captación de luz y nutrientes, entre otros. Los principios activos son componentes boquímicos similares a nuestras moléculas, que otorgan a las plantas eficacia terapéutica. En los capítulos florales de la caléndula se encuentran los siguientes principios activos:

  • Aceite esencial, que permite su acción antiséptica y parasiticida
  • Principios amargos, como la calendina, que le otorgan poderes digestivos y estomacales
  • Flavonoides
  • Saponósidos
  • Carotenoides, calendulina y otros pigmentos
  • Triterpenos alcogolicos
  • Polisacáridos hidrosolubles o galactanas
  • Ésteres colesternícicos derivados de ácidos como el láutico, el palmítico o el mirístico.

Beneficios y propiedades

La caléndula, además de ser una bonita planta decorativa, se aprovecha para fines medicinales gracias a los múltiples principios activos que se encuentran en sus capítulos florales. Pero si por algo destaca esta planta es por su principal propiedad: la antiinflamatoria, que la ha convertido en una de las principales plantas con acción terapéutica dermatológica. Otras de las propiedades más preciadas de la caléndula son:

  • Antiinflamatoria
  • Antiespasmófica
  • Antiséptica
  • Antiviral
  • Antibacteriana
  • Colerética
  • Emenagoga
  • Antihemorrágica
  • Cicatrizante

Para que todas estas propiedades actúen de manera eficaz sobre el cuerpo, puede administrarse la caléndula por vía tópica o por vía interna. Cada uno de sus usos conllevará una serie de beneficios para su organismo:

Beneficios de la caléndula por vía tópica o externa

La caléndula puede aplicarse directamente sobre la piel mediante infusiones, cremas, pomadas u oleatos que incluyan las propiedades de esta planta medicinal. Actúa principalmente como regeneradora de pieles dañadas, especialmente si son sensibles o alérgicas, dado que estimula la síntesis de nucleoproteínas y colágeno, elementos esenciales para la recuperación cutánea. Así, la actuación principal de la caléndula por vía tópica se realiza en las siguientes áreas:

  • Trabaja para tratar quemaduras leves, escaldaduras y roces, reduciendo la inflamación y favoreciendo la regeneración de la piel.
  • También puede tratar cortes leves, rasguños, ampollas e incluso torceduras, por lo que es la planta medicinal predilecta de los excursionistas.
  • Aplicación sobre eccemas secos, abscesos o forúnculos
  • Aplicación sobre granos, acné juvenil o urticaria.
  • Tratamiento de dermatitis atópica, que afecta principalmente a bebés causándoles irritación del pañal.
  • Tratamiento de pieles alérgicas.
  • Tratamiento de dermatitis exfoliativas, con descamación de la piel, prurito, hinchazón o enrojecimiento cutáneo.
  • Actúa como tratamiento natural de la psoriasis para aplacar algunos de sus síntomas.
  • Es eficaz para hematomas y golpes, dado que reduce la inflamación y alivia el dolor.
  • Repara labios secos e irritados.
  • Se puede utilizar para eliminar verrugas.
  • Evita la garganta irritada si se toma haciendo gárgaras.
  • Combate la infección por hongos en los pies, la micosis, el pie de atleta y la candidiasis.

Beneficios de la caléndula por vía interna

Por otro lado, existe la posibilidad de beneficiarse de las propiedades de la caléndula tomándola por vía interna, generalmente tomándola como infusión o vino de caléndula. Las áreas principales de actuación de esta planta medicinal internamente son:

  • Remedio tradicional para tratar la anemia.
  • Recuperación de convalescencias.
  • Alivio de úlceras gástricas.
  • Eficaz como tratamiento de la ictericia.
  • Remedio ginecológico dado su poder antiespasmódico. Es perfecto para tratar los trastornos menstruales como amenorreas, dismenorreas o metrorragias.
  • Se recomienda para tratar alteraciones hepáticas y restablecer las funciones principales del hígado después de intoxicaciones alimentarias o alergias, dado que estimula la producción de vino.
  • Puede utilizarse, también, para favorecer la expulsión de parásitos intestinales.

Contraindicaciones de la caléndula

Respetar las dosis adecuadas y las situaciones indicadas para tomar caléndula es importante si se quiere sacar todo el provecho a esta planta medicinal. No obstante, existen una serie de contraindicaciones en las que se recomienda tomar caléndula con mucha precaución o evitar directamente su consumo. Las situaciones en las que no se recomienda son:

  • Periodo de embarazo o lactancia.
  • Evitar si se tiene alergia a la caléndula o plantas de la familia con compuestos similares.
  • Evitar las dosis altas de caléndula o tratamientos prolongados por vía oral, dado que su alto contenido en taninos podría producir irritantes a nivel gastrointestinal.
  • Consulte con su médico si está haciendo uso de algún otro tratamiento farmacológico antes de combinarlo con la caléndula, dado que puede aumentar el efecto somnífero de la planta.

Consumir caléndula

Como hemos visto, los usos y aplicaciones de la caléndula son variados, así como sus presentaciones que dependerán de la función de dicha planta sobre el problema de salud que se desee tratar. Las más habituales que encontrará en herbolarios o farmacias son:

  • Infusión simple o mixta, dependiendo si se complementa con otras plantas para una acción específica. Puede tomar entre dos y tres infusiones de caléndula al día.
  • Decocción de la planta seca, sus flores o sus hojas.
  • Infusión depurada para hacer gargarismos bucales.
  • Polvos de talco con caléndula, para pieles irritadas.
  • Pomadas, cremas, jabones o geles de baño con su extracto.
  • Ungüentos.
  • Extracto líquido, en gotas, que pueden añadirse a zumo o agua (no más de 30 a 50 gotas al día).
  • Infusión aplicada a compresas tibias o frías
  • Mascarilla de caléndula.
  • Oleatos de caléndula, eficaces principalmente para quemaduras.

Por último, debes saber que la caléndula ha ido ganando presencia en la cocina, donde cada vez están más presentes sus bellas flores que actúan tanto como ornamento de ensaladas como un ingrediente más para algunos guisos, a los que aporta su característico sabor amargo. Por ello, se ha convertido en un buen  y económico sustituto del azafrán.