Asma

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Una de las enfermedades respiratorias más comunes es el asma, caracterizada por la dificultad de respiración, tos, sensación de ahogo y ruidos similares a un silbido que se emiten desde el pecho. Se trata de la inflamación de los pulmones y el estrechamiento de las vías respiratorias que afecta a personas de todas las edades y que puede presentarse desde una edad temprana. ¿Quieres saberlo todo acerca del asma? Entonces, sigue leyendo las siguientes líneas. En tuSíntoma te hablamos del asma y sus causas, profundizamos en los síntomas y te detallamos el diagnóstico y los posibles tratamientos para esta patología. Descúbrelo todo sobre esta patología de las vías respiratorias.

Qué es el asma

Para entender el asma es importante conocer previamente el funcionamiento de las vías respiratorias, los tubos internos que se encargan de conducir el aire desde la entrada hasta los pulmones y viceversa. Para todos aquellos que sufren enfermedades respiratorias, como el asma, este recorrido del aire no se hace eficientemente. En el caso del asma las vías respiratorias se hinchan, por lo que la respiración se dificulta, y éstas reaccionan contrayendo los músculos que las rodean, por lo que todavía se estrechan más y, en consecuencia, llega menos cantidad de aire a los pulmones. En definitiva, el asma es una enfermedad propia del aparato respiratorio que se está provocada, básicamente, por la inflamación de las vías respiratorias y que se caracteriza por la dificultad al respirar, la tos, la sensación de ahogo o los ruidos sibilantes que confirman la respiración anhelosa.

Causas

Aunque sabemos que el asma está provocado por la inflamación de las vías respiratorias, debes conocer cuáles son los posibles desencadenantes de esta enfermedad. Los ataques de asma se presentan a través de diferentes vías pero todos desencadenan la misma crisis: tensión, estrechez e inflamación de las vías respiratorias, lo cual reduce la cantidad de aire que llega a los pulmones, dificultando la respiración del paciente. Muchas de las personas que padecen asma tienen las vías respiratorias sensibles, por lo que los ataques o síntomas de esta enfermedad pueden darse fácilmente a través de la inhalación de alérgenos o desencadenantes. Entre los más comunes destacan:

  • Ácaros de polvo
  • Polen
  • Animales (por su pelaje)
  • Medicamentos (AINE)
  • Cambios climáticos
  • Infecciones respiratorias
  • Estrés u otras emociones fuertes e intensas
  • Moho
  • Ejercicio físico
  • Químicos en los alimentos o en el ambiente
  • Humo de tabaco

Todas estas sustancias, alérgenos o desencadenantes pueden encontrarse tanto en el ambiente como en los productos u objetos con los que convivimos a diario. Generalmente, se asocia el asma con personas alérgicas o con antecedentes genéticos.

Síntomas

Las personas que padecen asma suelen sufrir ataques de manera aislada, aunque los episodios pueden durar de minutos a días, sobre todo si es provocado por alérgenos como el polen o el polvo. Entre crisis y crisis los pacientes viven entre periodos asintomáticos. No obstante, la dificultad respiratoria puede ser prolongada y se pueden vivir episodios de dificultad respiratoria y anhelosa, teniendo como principal síntoma los silbidos del pecho o la tos. Si hablamos de síntomas, debemos distinguir entre los síntomas de un ataque de asma general o peligroso, si la entrada de flujo de aire a los pulmones se restringe de manera importante.

Síntomas de asma sin riesgo:

  • Dificultad de respirar, que puede empeorar a la hora de realizar ejercicio o actividades físicas
  • Silibancias
  • Tos con o sin esputo o flema
  • Treacción de la piel en las costillas al respirar (tiraje intercostal)

Síntomas de asma peligroso. Se recomienda acudir al médico de manera urgente:

  • Dificultad para respirar extrema
  • Pulso rápido
  • Andiedad producida por la deficultad al respirar
  • Disminución de la lucidez mental, confusión o somnolencia intensa
  • Labios y cara azuladas
  • Sudoración

Además de todos estos síntomas específicos, los ataques de asma pueden ocasionar dolor torácico, opresión en el pecho o paro respiratorio de manera transitoria todo ello acompañado de un patrón de respiración anormal, es decir, la exhalación se demora más que la inspiración.

Diagnóstico y tratamiento

Si notas dificultades al respirar, tos o silibancias en el pecho, no dudes en acudir a tu médico. Te auscultará los pulmones para diagnosticar si los síntomas son propios de asma. Entre los exámenes más frecuentes que se realizan para hallar las causas de la dificultad respiratoria se incluyen las pruebas alérgicas en sangre y piel, radiografías de tórax, pruebas de función pulmonar o gasometría arterial para los casos más extremos.

Una vez diagnosticado el asma, el médico podrá pautarte tratamientos específicos para poder minimizar sus efectos. Los objetivos de los tratamientos de asma son controlar la inflamación de las vías respiratorias, evitar los desencadenantes de asma y ayudar al paciente a poder realizar actividades de manera normal alejado de los síntomas comunes de asma. Existen dos tipos de medicamentos que el médico deberá preescribirte para realizar el tratamiento: los de control para prevenir ataques o los de alivio rápido o de rescate, recomendados para usarlos durante los episodios de asma.

  • Medicamentos de control o acción prolongada

Se usan para prevenir los síntomas del asma en aquellas personas que sufren esta enfermedad de manera moderada o poco grave. Si quieres que hagan efecto y la acción del tratamiento sea prolongada, se deben tomar a diario, siempre bajo supervisión médica. Generalmente, son medicamentos inhalados como los esteroides o los beta-agonistas, aunque también puedes tomarlos vía oral, según indicaciones médicas.

  • Medicamentos de rescate o alivio rápido

Estos medicamentos de rescate te ayudarán a aliviarte rápidamente del ataque de asma. Se deben tomar cuando se inician los problemas para respirar, si estás tosiendo o jadeando. También se recomienda tomarlo antes de realizar ejercicio para evitar los síntomas que puede provocar el ataque de asma.  Los inhaladores o los esteroides orales son los más comunes. Consulte con su médico sobre las dósis y cantidades de los medicamentos a fin de controlar tus episodios de asma.

Consejos

Si conoces los desencadentantes de tus ataques de asma, cuidarte de esta enfermedad será mucho más sencillo. Analízate y descubre los síntomas que más te afectan para tomar las medidas necesarias. Es importante saber cuáles son los desencadenantes o alérgenos que más te afectan o cómo controlar el asma en momentos de ejercicio físico intenso. Aunque no existe una cura específica para el asma, sus síntomas pueden reducirse de manera eficaz si sigues las pautas médicas. Con el tratamiento adecuado y los medicamentos de control podrás llevar a cabo una vida normal.

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