¿Padezco hepatitis y aún no me he enterado?

Sólo en nuestro país cerca de 1.200.000 personas sufren hepatitis y casi el 70% de ese total, desconoce padecer la enfermedad. Es hora, entonces, de saber un poco más sobre la patología, ¿no crees?

La hepatitis es una enfermedad vírica infecciosa que produce la inflamación del hígado. Aunque los virus hepáticos son la causa principal de la hepatitis, ésta también puede deberse a otras infecciones, sustancias toxicas como el alcohol o algunas drogas, o enfermedades de tipo auto inmunitario. La hepatitis puede remitir de forma espontánea o evolucionar hasta dar lugar a otras patologías como son la fibrosis, cirrosis o el cáncer de hígado.

DISTINTOS TIPOS DE VIRUS DE LA HEPATITIS

Los expertos distinguen entre 5 tipos de virus los cuales son designados por las letras A, B, C, D y E. Todos y cada uno de ellos causan patologías hepáticas, sin embargo, se distinguen por importantes rasgos.

A continuación, abordaremos dos de los temas que más nos preocupan a todos nosotros: las distintas vías de transmisión y los diferentes métodos de prevención para cada uno de estos tipos de virus.

VÍAS DE CONTAGIO

  • Virus de la hepatitis A (VHA). Se encuentra presente en las heces de las personas infectadas. Normalmente el contagio es directo entre una persona enferma y otra sana si los hábitos higiénicos no son los adecuados, o por el consumo de agua y alimentos que hayan sido contaminados por las heces del enfermo. También podría propagarse por ciertas prácticas sexuales. En la mayoría de los casos la infección es leve y muchas personas se recuperan por completo adquiriendo inmunidad contra el virus para el resto de sus vidas.

Afortunadamente hoy en día se cuenta con vacunas de alta eficacia para prevenir la infección.

  • Virus de la hepatitis B (VHB). Entre las formas de transmisión más comunes encontramos:
    • Por pinchazo o inyección con agujas o jeringuillas contaminadas con la sangre de enfermos o portadores
    • Por transmisión sexual (semen y otros líquidos corporales infecciosos), en contactos sexuales entre una persona portadora y otra sana, tanto en parejas heterosexuales como homosexuales
    • En el parto, si la madre está infectada o es portadora, puede contagiar al bebé
    • Por transmisión sanguínea, si no ha sido detectado el donante como portador del virus
    • Al compartir objetos de uso personal, tales como cepillos de dientes, cuchillas de afeitar, etc.

Al igual que en el caso del VHA existe una vacuna segura y eficaz para prevenir esta infección.

  • Virus de la hepatitis C (VHC). Se transmite normalmente por la exposición a sangre infecta, lo cual puede suceder mediante transfusiones sanguíneas, inyecciones con utensilios contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. Otra posibilidad, aunque mucho menos común, es a través del contacto sexual.

Por el momento, no existe vacuna contra la infección por el VHC.

  • Virus de la hepatitis D (VHD). Las infecciones por este virus sólo se dan en aquellas personas que se vean infectadas con el VHB. Aunque es menos común, la infección simultánea por ambos virus causará una patología mucho más grave que puede tener consecuencias fatales.

No existe una vacuna específica contra este tipo de virus, sin embargo, la eficacia de las vacunas contra la hepatitis B brindan protección colateral contra la infección por VHD.

  • Virus de la hepatitis E (VHE). La principal vía de contagio, al igual que en el caso del VHA es a través del consumo de agua y alimentos contaminados. El VHE es causa muy común de epidemias de hepatitis en países en desarrollo y cada vez es más conocido como una causa importante de enfermedad en los países del primer mundo.

Se han obtenido vacunas seguras para la prevención de esta patología, en cambio, aún no tienen una amplia distribución.

Teniendo claro todo lo citado anteriormente, si usted presenta malestar, falta de apetito, náuseas, vómitos, pérdida de ganas de fumar, y posteriormente algo de fiebre, color amarillo de la piel y mucosas (ictericia), y orina oscura, probablemente padezca una hepatitis. No obstante, tenga en cuenta que la hepatitis también puede presentarse de forma inaparente, es decir, sin sintomatología, sin ictericia, o acompañada de otras manifestaciones como picores, síntomas artríticos o musculares. Estos son los principales síntomas a la hora de detectar un caso de hepatitis.

MÉTODOS DE PREVENCIÓN EN LA TRANSMISIÓN DE LA HEPATITIS

  • Lavarse escrupulosamente las manos antes de manipular cualquier alimento si cree poder estar en contacto con una persona infectada. Velar por la higiene de ropas, objetos personales, etc.
  • No compartir objetos de uso personal (cepillos de dientes, cuchillas de afeitar, etc.)
  • Evitar mantener relaciones sexuales mientras dure la enfermedad
  • Utilizar preservativos en relaciones sexuales con personas desconocidas
  • Utilizar jeringuillas y agujas de un solo uso o en otro caso esterilizarlas convenientemente con alcohol, lejía o hirviéndolas
  • Evitar accidentes por pinchazos fortuitos. Procure no caminar descalzo por playas u otros lugares públicos
  • El personal sanitario debe utilizar guantes para manipular la sangre; no pipetear con la boca; utilizar recipientes adecuados para tirar el material contaminante; y otras medidas especiales para manejar las muestras de sangre, plasma o suero
  • La vacunación puede ser recomendable sobre todo si pertenece a alguno de los siguientes grupos:
    • Homosexuales o prostitutas.
    • Drogadictos.
    • Pacientes sometidos a hemodiálisis o transfusiones frecuentes de sangre.
    • Personal de prisiones o psiquiátricos.
    • Personal facultativo de riesgo (cirujanos, dentistas, anestesistas, hematólogos, etc).
    • Personas en contacto íntimo con enfermos o portadores crónicos.
    • Confirmación de riesgo inminente de contagio (haber mantenido contacto sexual con enfermos; embarazadas portadoras,…) en cuyo caso suele ser recomendable, además de la vacunación, el empleo de gammaglobulina.

Y AHORA, TENGO DUDAS, ¿QUÉ HAGO…?

  1. Ante la menor sospecha acuda al médico, y siga con rigor sus instrucciones durante la enfermedad y la convalecencia, aunque tenga la impresión de encontrarse mejor en una segunda etapa.
  2. Tenga presente las graves consecuencias que pueden tener las hepatitis.
    • Algunos tipos de hepatitis en su forma aguda pueden llegar a causar la muerte.
    • Además de la forma aguda, la hepatitis puede evolucionar a formas crónicas, y estas derivar en cirrosis o cáncer de hígado, por tanto, con riesgo de muerte.
  3. Durante la enfermedad haga vida tranquila. Realice una dieta rica en calorías, pero pobre en grasas. No beba alcohol, ni tome medicamentos que no hayan sido aconsejados por su médico.
  4. Tenga en cuenta que alrededor del 10% de las personas que padecen hepatitis B (una de las más comunes) en su forma crónica van a convertirse en portadores permanentes del virus a lo largo de su vida.
  5. Por último y lo más importante, si usted está enfermo o conoce su estado de portador debe ponerlo en conocimiento de su pareja sexual para evitar el contagio, así como tomar las medidas preventivas necesarias para evitar su expansión.
¿Padezco hepatitis y aún no me he enterado?
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