Narcolepsia

La narcolepsia es una trastorno cerebral crónico que implica una mal control del sueño. Las personas que padecen narcolepsia experimentan periodos de somnolencia y ataques de sueño, que pueden surgir en cualquier momento. Estos “ataques de sueño” suelen durar desde unos pocos segundos a varios minutos. Además de la somnolencia, otro síntoma característico de la narcolepsia incluye la cataplejía (una pérdida repentina del tono muscular).

La narcolepsia puede afectar enormemente a las actividades diarias comunes de quienes la padecen. Como resultado de la narcolepsia, una persona afectada puede quedarse dormido mientras trabaja, cocina, o incluso mientras conduce.

Extremadamente rara en los niños, aproximadamente uno de cada 2000 personas sufren algún tipo de narcolepsia (muchas de estas personas suelen desconocer que la padecen).

Aunque la causa de la narcolepsia se desconoce, investigaciones recientes sugieren que muchas personas con narcolepsia cuentan con niveles bajos de hipocretina, una sustancia química que regula la excitación, la vigilia y el apetito. La mayoría de los casos de narcolepsia no cuenta con factor genético.

¿Quienes padecen narcolepsia?

La narcolepsia afecta a hombres y mujeres por igual y permanece para toda la vida. Los primeros síntomas suelen darse entre los 7 a 25 años de edad, aunque se puede desarrollar a cualquier edad.

Síntomas

  • Somnolencia diurna excesiva (EDS)

El principal síntoma de la narcolepsia es la somnolencia diurna excesiva. El enfermo puede sentirse cansado durante el día a pesar de haber dormido perfectamente durante la noche. Este tipo de somnolencia es difícil de prevenir y puede variar durante el transcurso del día.

  • Alucinaciones

Algunos enfermos sufren alucinaciones durante el inicio del sueño. Estas alucinaciones suelen ser del tipo visual, aunque cualquiera de los otros sentidos puede verse involucrado.

  • Parálisis del sueño

Aproximadamente el 50% de las personas con narcolepsia tienen problemas a la hora de dormir. Suelen despertarse con frecuencia y tener dificultades para conciliar el sueño.

  • Problemas de memoria

Es frecuente que las personas con narcolepsia tenga lapsos de memoria, ya que podrían no haber estado completamente despiertos durante el periodo de tiempo que intentan recordar.

  • Pérdida repentina del tono muscular (cataplejía)

La narcolepsia con cataplejía es un tipo de narcolepsia frecuentemente relacionado al aumento de peso u obesidad. La cataplejía aparece cuando el paciente tiene ataques causados por emociones fuertes, y que generan una pérdida repentina del tono muscular; pudiendo llegar a padecer una parálisis completa en los casos más graves.

  • Rápida entrada en el sueño REM

Los narcolépticos tienen ciclos únicos de sueño, pudiendo entrar en la fase REM del sueño muy rápidamente al quedarse dormidos (mientras que en condiciones normales se tarda cerca de 90 minutos para entrar en la fase REM). Por lo tanto, un narcoléptico experimentará las características del sueño REM (sueños vívidos y parálisis muscular) en el comienzo del sueño, incluso si ese sueño es diurno.

Los efectos de la narcolepsia

La narcolepsia puede tener repercusiones en casi todos los aspectos de la vida, incluyendo:

  • El bienestar y la seguridad física.
  • Actividades cotidianas, como conducir, trabajar, cocinar, o caminar, pueden llegar a ser muy peligroso si se queda dormido o pierde el control muscular de forma inesperada.
  • Salud mental.
  • Depresión y ansiedad.
  • Por desgracia, aquellos que desconocen la existencia de la narcolepsia asumen que los episodios repentinos de sueño están relacionados con el ser perezoso, grosero, simular estas cansado, etc.
  • Sus relaciones personales e íntimas, especialmente las relaciones conyugales, pueden sufrir como consecuencia de la narcolepsia. La somnolencia extrema también puede causar un bajo deseo sexual y la impotencia.
  • La memoria y la atención.
  • La narcolepsia puede resultar en dificultades para recordar cosas y concentrarse.

Causas

La narcolepsia puede tener varias causas. Muchas personas con narcolepsia cuentan con niveles bajos de hipocretina, una sustancia química que regula la excitación, la vigilia y el apetito. La mayoría de casos de narcolepsia son esporádicos, es decir, el trastorno se produce en personas sin antecedentes familiares conocidos. En casos extremadamente raros, la narcolepsia es causada por un defecto genético que impide la producción normal de las moléculas de hipocretina. Mientras parientes cercanos de personas con narcolepsia tienen un mayor riesgo de desarrollar el trastorno que el resto de la población en general, este riesgo sigue siendo bajo en comparación con las enfermedades que son puramente de origen genético.

Existen otros factores que parecen jugar papeles importantes en el desarrollo de la narcolepsia. Las lesiones traumáticas que afectan a partes del cerebro involucradas en el sueño REM, y el crecimiento de tumores u otras enfermedades en las mismas regiones, pueden desarrollar narcolepsia. Las infecciones, exposición a toxinas, factores dietéticos, el estrés, los cambios hormonales, y las alteraciones en el horario de sueño de una persona, son sólo algunos de los muchos factores que pueden ejercer efectos directos o indirectos sobre el cerebro, lo que posiblemente pueda contribuir al desarrollo de la enfermedad.

¿Cómo se diagnostica la narcolepsia?

Las personas con narcolepsia suelen tardar en consultar a un médico, ya que el síntoma más común (y, a veces el único) es la somnolencia diurna excesiva, un síntoma que podría ser indicativo de muchas otras condiciones. Además, los síntomas de la narcolepsia son a menudo falsamente atribuidos a otros trastornos del sueño o condiciones médicas (como la depresión o la epilepsia).

Otro síntoma determinante para el diagnóstico de la narcolepsia es la cataplejía. Aunque no todos los narcolépticos la padecen, este síntoma es el más específico y raramente se presenta fuera de la narcolepsia.

› Métodos para diagnosticar la narcolepsia:

Un examen clínico e historial clínico exhaustivo son esenciales para el correcto diagnóstico y tratamiento de la enfermedad. Además, un examen físico puede descartar o identificar una condición que puede estar causando los síntomas.

Dos pruebas, en particular, son esenciales en la confirmación de un diagnóstico de la narcolepsia: la polisomnografía (PSG) y la prueba de latencia múltiple del sueño (MSLT).

  • El PSG es una prueba que toma múltiples mediciones continuas mientras el individuo está dormido para detectar anomalías en el ciclo del sueño. Se registra la frecuencia cardíaca y respiratoria, la actividad eléctrica del cerebro mediante electroencefalografía, y la actividad nerviosa de los músculos a través de una electromiografía. Un PSG puede ayudar a revelar si el sueño REM se produce en momentos anormales y puede descartar la posibilidad de que los síntomas detectados sean el resultado de otra condición.
  • La MSLT se realiza durante el día para medir la tendencia de una persona a conciliar el sueño y para determinar si los elementos aislados de sueño REM se entrometen en momentos inapropiados durante las horas de vigilia. La prueba de latencia de sueño mide la cantidad de tiempo que tarda una persona en conciliar el sueño.

Tratamiento de la narcolepsia

La narcolepsia aún no cuenta con tratamiento para su cura; no obstante, algunos de los síntomas si pueden ser tratados con medicamentos y cambios en el estilo de vida del paciente.

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